La tasa de inflación anual de la eurozona se situó en enero en 1.4%, lo que supone el repunte de precios más débil desde abril del 2018 y una décima inferior a la subida registrada en diciembre del 2018, cuya lectura inicial de 1.6% ha sido revisada a la baja por la oficina europea de estadística, Eurostat.

En el caso de España, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) situó su tasa anual en 1% en enero, lo que implica un diferencial de precios de cuatro décimas favorable a la economía española.

En el primer mes del 2019, el precio de la energía registró una subida anual de 2.7% en la zona euro, frente a 5.5% de diciembre, mientras que los alimentos frescos se encarecieron 1.8%, en línea con el mes anterior, y los servicios 1.6%, tres décimas más que en diciembre del 2018.

Sin tener en cuenta el impacto de la energía, la tasa de inflación de la zona euro se situó en enero en 1.2% anual, una décima más que en diciembre, mientras que al excluir del índice la energía, los alimentos frescos y el tabaco, la inflación subyacente fue de 1.1%, dos décimas por encima de la subida observada el mes anterior.

En el conjunto de la Unión Europea (UE), la tasa de inflación anual de enero se situó en 1.5%, frente a 1.6% de diciembre del 2018.

Entre los países de la UE cuyos datos estaban disponibles, las mayores subidas de precios se observaron en Rumanía (3.2%), Letonia (2.9%), Estonia y Hungría (2.8%), mientras que los incrementos más moderados correspondieron a Grecia (0.5%), Croacia y Portugal (0.6 por ciento).