India anunció el sábado una importante flexibilización del confinamiento decretado para combatir el coronavirus, excepto en las denominadas "zonas de contención", donde sigue habiendo altas cifras de contagio de Covid-19.

Los templos religiosos, hoteles, restaurantes y centros comerciales "podrán" operar a partir del lunes 8 de junio, y los centros escolares "previa consulta" con las autoridades de cada Estado, anunció el ministerio de Interior.

Sin embargo, los cines, las piscinas y los bares seguirán cerrados, y el transporte aéreo internacional y el transporte público, se mantendrán parados.

También tendrán que esperar los grandes eventos políticos y religiosos y los campeonatos deportivos.

Asimismo, se suavizó el toque de queda nacional, que empezará dos horas más tarde, a las 21:00 horas.

No se permitirán entradas ni salidas en las zonas de contención, salvo por razones médicas y de abastecimiento de bienes y servicios.

En esas áreas, se llevará a cabo un "rastreo intensivo de contactos, vigilancia puerta a puerta y otras intervenciones clínicas", explicó el ministerio.

India, el segundo país más poblado del mundo, sigue sin embargo en plena crisis sanitaria por la pandemia. Este sábado anunció otro récord de contagios en 24 horas, hasta totalizar más de 85,000 casos y casi 5,000 muertos.

Desaceleración

Según los datos publicados por el gobierno el viernes, India, tercera economía de Asia, creció a su ritmo más lento en al menos dos décadas en el último trimestre.

No obstante, ese periodo solo incluye el comienzo de la cuarentena, y los analistas apuntan que el crecimiento se desaceleró todavía más desde entonces.

El gobierno de Modi tomó algunas medidas para contener las consecuencias económicas de la pandemia, autorizando la actividad industrial y agrícola en zonas con pocos casos registrados, si bien en muchos lugares están teniendo problemas para encontrar empleados.

Los vuelos domésticos se reanudaron este mes y también hay algunos trenes en circulación.

Además, Modi anunció un paquete de ayudas por 266.000 millones de dólares, el 10% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, para impulsar la economía.

kg