La Organización de las Naciones Unidas (ONU) cesó de compilar datos sobre las víctimas mortales de la represión en Siria a raíz de las dificultades existentes para obtener informaciones, afirmó Navi Pillay, alta comisionada para los derechos humanos.

Pillay comunicó una cifra de alrededor de 5,000 muertes cuando habló ante el Consejo de Seguridad de la ONU a comienzos de diciembre; mientras que el secretario general de la ONU, B. Lynn Pascoe, dijo ante el mismo organismo el 10 de enero, que unas 400 personas habían muerto en Siria desde que los enviados de la Liga Arabe llegaron al país, el 27 de diciembre.

"Hay una gran fragmentación en el terreno. Algunas zonas del país están totalmente cerradas, como Homs, por lo cual no podemos actualizar los datos", señaló.

Pilay dijo que la cifra de 5,000 muertes le parece apropiada y lo suficientemente fuerte como para movilizar a la comunidad internacional para tomar medidas.

EISS