El gobierno húngaro de Viktor Orban negó este lunes el uso por sus servicios secretos de un software para espiar a personalidades y toda cooperación en este sentido con Israel, como aseguran varios medios de comunicación internacionales.

"El director general [de los servicios secretos] me informó que no se estableció ninguna cooperación con los servicios de inteligencia israelíes", aseguró el ministro de Relaciones Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, en rueda de prensa.

Los servicios de inteligencia húngaros "no utilizan el software", agregó el canciller, cuyo gobierno aseguró, en un comunicado a la AFP, "actuar conforme a la ley en vigor".

Según una investigación publicada el domingo por un consorcio de 17 integrantes, entre ellos los diarios Le Monde, The Guardian, The Washington Post y los medios mexicanos Proceso y Aristegui Noticias, activistas, periodistas y opositores de todo el mundo fueron espiados a través del software creado por la empresa israelí NSO Group.

En el seno de la Unión Europea (UE), Hungría sería el único país que lo utilizo para espiar entre otros a periodistas, al propietario de un sitio de información, a un alcalde opositor y a abogados.

"Este escándalo avergüenza al país", aseguró en Facebook el alcalde de Budapest, Gergely Karacsony, un ecologista que espera derrotar a Orban en las legislativas de 2022.

Desde el regreso al poder de Orban en 2010, las organizaciones internacionales, así como la Comisión Europea, acusan habitualmente a Hungría de socavar el Estado de derecho.

En 2016, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condenó a Budapest por una ley adoptada cinco años antes que "permite prácticamente someter a cualquier persona a una vigilancia secreta".