Ginebra. La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) denunció que el uso de la fuerza excesiva por parte de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas de Honduras derivó en  la muerte de al menos 16 personas en las protestas poselectorales de la reelección del presidente Juan Orlando Hernández.

Dentro del periodo que va del 26 de noviembre del 2017, día de la votación, al 27 de enero del año en curso con la toma de protesta del presidente electo,del  total de 23 personas que se sabe perecieron durante las protestas, al menos 16 fueron abatidas por las fuerzas de seguridad, entre ellas dos mujeres y dos niños, siete personas murieron por disparos en la cabeza y 30 personas resultaron heridas a consecuencia del uso de armas de fuego.

En su informe, “Las violaciones a los derechos humanos en el contexto de las elecciones del 2017 en Honduras”, la OACNUDH puntualizó que estos casos despiertan preocupaciones graves y podrían ser considerados asesinatos extrajudiciales.

Asimismo, la OACNUDH observó que se produjeron detenciones masivas y que al menos 1,351 personas habían sido detenidas entre el 1 y el 5 de diciembre por violar el toque de queda.

La ministra hondureña de Derechos Humanos, Karla Cuevas, sostuvo que las autoridades utilizarán el informe de la ONU para las investigaciones y que la Fiscalía decidirá si se presentan cargos contra los presuntos responsables.

“(Las autoridades de seguridad) han concluido sus investigaciones en 22 casos y se están trasladando los expedientes al Ministerio Público”, aseguró Cuevas en rueda de prensa.

Hernández, un conservador respaldado por Estados Unidos, parecía encaminado a perder la elección del 26 de noviembre, pero una abrupta detención del conteo de votos y un cambio en los resultados le dio la victoria.

Las acusaciones de fraude generaron protestas en el país, afectado por enfrentamientos entre fuerzas de seguridad, bandas locales y narcotraficantes.