Porto Alegre. EL JUEZ Sérgio Moro, ante el Tribunal Federal número 13 de Curitiba, ordenó la detención del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y determinó que debe presentarse no más allá del viernes.

La decisión fue tomada después de que el Tribunal Regional Federal de la 4ª Región (TRF-4) enviara la autorización a Moro para encarcelar a Lula.

El oficio fue enviado poco después de las 5:30 de la tarde y firmado por el presidente de la 8ª Clase, Leandro Paulsen, y por el juez federal Nivaldo Brunoni, que sustituye a João Pedro Gebran Neto, que está de vacaciones.

El plazo de entrega no deberá pasar de las 24 horas, es decir, de las 5 de la tarde del día de hoy (tiempo local).

“En relación al condenado, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, se le concede, atendida la dignidad del cargo que ocupó, la oportunidad de presentarse voluntariamente a la Policía Federal en Curitiba”, señaló la decisión de Moro. Adicionalmente, el juez prohibió “la utilización de esposas en cualquier hipótesis”.

La medida del juez Moro sorprendió por su rapidez, menos de 24 horas después de que el Supremo Tribunal Federal (STF) rechazara por un estrecho margen de 6-5 un recurso de la defensa del expresidente (2003-2010) para recurrir la sentencia en instancias superiores en libertad.

Uno de los abogados de Lula, José Roberto Batochio, lamentó la decisión, que a sus ojos no respeta la posibilidad de presentar unos últimos recursos. “Estamos en un Estado de Derecho, los poderes tienen sus propias atribuciones”, dijo el letrado al canal de televisión Band News.

Lula, sereno

La presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann, se reunió por la mañana con Lula y aseguró que estaba “bien, sereno, con la consciencia tranquila de los inocentes”.

Esta sería “una prisión política que vulnera la presunción de inocencia” y que, de concretarse, mostraría a Brasil como una “republiqueta bananera”, afirmó Hoffmann. También agregó que la decisión de los jueces afectará la imagen de Brasil en el mundo.

Sobre la inminente llegada del proceso electoral, y en su caso, la ausencia de Lula, la presidenta del partido dijo: “Lula continúa siendo nuestro candidato porque es inocente, y siendo inocente, tiene derecho a presentarse a las elecciones, y no tengo duda de que podrá elegirse, esto es lo que indican las encuestas (...) Será candidato porque su candidatura representa a una parte del pueblo brasileño”.

La decisión estropea plan del PT; adelantan la presencia de lula

La orden de detención golpeó los planes del PT. El partido había planeado un acto público con Lula para este viernes en el Sindicato de los Metalúrgicos. El objetivo de la convocatoria era escuchar al expresidente por primera vez desde la decisión que tomó el Tribunal de negarle el habeas corpus.

La expectativa asentada entre la clase política la noche del miércoles era que  Lula ingresaría a la cárcel hasta la semana próxima.

La decisión provocó que Lula acudiera a las instalaciones del sindicato por la noche (leer nota adjunta).

Reacciones

El líder del PT en la Cámara, Paulo Pimenta, criticó a la presidenta del Supremo, Carmen Lúcia (quien con su voto definió la votación 6-5 en contra del habeas corpus), y acusó a la magistrada de perseguir políticamente a Lula. Pimenta cuestionó también el voto de Rosa Weber, de quien no se conocía hacia dónde inclinaría su voto.

El diputado Chico Alencar (Partido Socialismo y Libertad) afirmó que el desenlace del juicio del habeas corpus contra Lula refuerza la inseguridad jurídica que caracteriza a Brasil.

La crisis apenas inicia.

Opciones de Lula para evitar la cárcel:

Luego del rechazo del STF al hábeas corpus preventivo, Lula, una vez detenido, podrá presentar otro recurso similar con nuevos argumentos. “Siempre que presentes un argumento diferente, puedes pedir un hábeas corpus por semana”, explicó a la cadena de noticias británica BBC el profesor de derecho de la Universidad de San Pablo Rafael Mafei.

Solicitar la prisión domiciliaria, que en Brasil depende de una decisión judicial particular.

Recurrir la sentencia que lo envía a prisión ante los tribunales superiores, el Supremo Tribunal de Justicia (STJ) y el mismo STF, quienes no pueden analizar las pruebas a favor o en contra del exmandatario, una etapa agotada en la segunda instancia, pero podrían discutir si el proceso en su contra se condujo dentro de la legalidad.

El STJ puede analizar si se respetaron las leyes federales o si las pruebas fueron recabadas correctamente, mientras que el STF puede evaluar si se respetaron o no los principios constitucionales, pero ambos tribunales ya no debatirían si Lula es efectivamente el dueño o no del tríplex de Guarujá. Estos debates podrían derivar en la libertad de Lula, pero su tramitación suele demorar meses o años. La realidad, es que es muy difícil que Lula deje la cárcel en corto plazo.