El presidente de Paraguay, Horacio Cartes, presentó hoy su renuncia al cargo ante el Congreso, con la intención de poder asumir como senador activo en agosto próximo y evitar la duplicidad de funciones. 

Abrió la vía para que asuma el cargo la vicepresidenta Alicia Pucheta temporalmente hasta el 15 de agosto, lo que la convertirá en la primera mujer en presidir Paraguay.

“Presento mi renuncia al cargo de Presidente de la República del Paraguay. Para continuar sirviendo al país desde el Senado de la Nación, cumpliendo con la voluntad popular depositada en las urnas. ¡Dios bendiga al Paraguay!”, informó Cartes en su cuenta deTwitter.

Junto con su mensaje, el dimitente publicó la carta de su renuncia que envió al presidente del Congreso Nacional, Fernando Lugo, en la que destaca que su intención es dar cumplimiento a la voluntad democrática del pueblo, expresada el 22 de abril, al elegirlo como de senador.

Cartes, quien asumió la presidencia de Paraguay en 2013, fue electo senador en los pasados comicios del mes pasado, luego que fuera habilitado para su candidatura por la Corte Suprema de Justicia de la República de Paraguay.

La renuncia de Cartes , que debe ahora ser aprobada o rechazada en sesión extraordinario de ambas Cámaras del Congreso, es considerada como una violación a la Constitución Nacional, que establece que los expresidentes son senadores vitalicios, según un reporte del sitio Paraguay.com.

Según lo establecido en el artículo 237 de la Constitución de Paraguay, el presidente y el vicepresidente de la República "no pueden ejercer cargos públicos o privados, remunerados o no, mientras duren en sus funciones".

Además, tampoco pueden ejercer el comercio, la industria o actividad profesional alguna, debiendo dedicarse en exclusividad a sus funciones.

La participación de Cartes en los comicios del pasado 22 de abril fue duramente criticada por su opositores que la consideraron contraria al artículo 189 de la Carta Magna que reza:

"Los expresidentes de la República, electos democráticamente, serán senadores vitalicios de la Nación, salvo que hubiesen sido sometidos a juicio político y hallados culpables. No integrarán el quórum. Tendrán voz pero no voto".