Hong Kong. Chen Zuoer, un funcionario de Pekín que ayudó a negociar el retorno de Hong Kong a la soberanía china hace 15 años, indicó en una reciente visita a esta ciudad que estaba destrozado al enterarse de que manifestantes con reclamos al gobierno en el país han ondeado banderas de la época colonial con el Union Jack británico en ellas.

Esas banderas deben ser enviadas a los museos de historia, en lugar de mostrarse en las calles , aseguró Chen.

Sin embargo, la aparición de los antiguos emblemas del imperio entre los manifestantes contra Pekín ha sido un regalo para el Partido Comunista de China, actualmente en el gobierno, que durante mucho tiempo ha considerado las protestas en Hong Kong el trabajo de conspiradores leales a las

potencias extranjeras, especialmente a Gran Bretaña y a Estados Unidos.

Ta Kung Pao, un periódico de Hong Kong controlado por el Partido Comunista, se refirió a la presencia de las banderas como prueba de la peligrosidad de un pequeño grupo de ambiciosos lobos empeñados en traer el caos a la antigua colonia al servicio de los enemigos de China.

El número de personas que desfiló con símbolos de la época colonial ha sido minúsculo y no refleja ningún anhelo generalizado para un retorno de la dominación británica.

Pero después de 15 años como parte de China, con una población que es mayoritariamente china y profundamente orgullosa de su herencia, se ha vuelto el foco de atención en el país como una fuente de problemas, no de orgullo, que debe mantenerse a distancia.