Hong Kong. Una gigantesca multitud, de unos dos millones de personas según los organizadores, exigió en Hong Kong que se retire el proyecto de ley para autorizar extradiciones a China, forzando a la jefa de Gobierno pro-Pekín a pedir “disculpas” por haber provocado “conflictos y disputas”.

“En la marcha de hoy tuvimos casi dos millones de personas”, afirmó a la prensa Jimmy Sham, del Frente Civil por los Derechos Humanos.

El cortejo de personas vestidas de negro se dirigió hacia el Parlamento local, tal como había hecho el domingo pasado.

En esta nueva enorme demostración de fuerza, que casi duplica en cantidad a la marcha récord de la semana pasada, los manifestantes cantaron “¡Desechen esa maldita ley!”, pidiendo además la renuncia de la jefa del Poder Ejecutivo de Hong Kong, Carrie Lam, quien el sábado anunció la suspensión del controvertido proyecto de ley.

Según sus detractores, el proyecto de ley colocaría a la población de la excolonia británica a merced del sistema judicial de China, opaco y bajo influencia del Partido Comunista. Los círculos empresariales temen que la reforma perjudique la imagen internacional de Hong Kong y su atractivo como centro financiero.

Acusada de autoritarismo, Carrie Lam tuvo que pedir “disculpas” este domingo y reconoció que “deficiencias en la labor del gobierno llevaron a muchos conflictos y disputas en la sociedad de Hong Kong y decepcionaron y angustiaron a muchos ciudadanos”.

Liberación de célebre militante

En este segundo domingo de protestas, se anunció por otra parte la liberación, el lunes, de Joshua Wong, líder de la “revolución de los paraguas” cinco años atrás, que pidió en vano la elección del jefe de Gobierno por sufragio universal.

En un comunicado, su partido, Demosisto, del cual es cofundador, señaló que el joven de 22 años será liberado del instituto correccional Lai Chi Kok el día de hoy por la mañana.

Aunque las protestas fueron desatadas por el proyecto de ley sobre extradiciones, las manifestaciones expresan también un resentimiento de la población de Hong Kong hacia Carrie Lam y China. Lam, quien recientemente calificó a los manifestantes de “revoltosos”, no ayudó con sus declaraciones.

¿Terminarán las manifestaciones?