El centrista Emmanuel Macron, aspirante a la presidencia de Francia al que sus adversarios califican de candidato de las élites, quiere conquistar a las clases medias seducidas por la extrema derecha.

El corazón de mi voluntad y de mi programa es refundar el contrato con las clases medias , descuidadas por los últimos gobiernos, afirmó el exministro del gobierno de Hollande, al que los sondeos sitúan en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales frente a la ultraderechista Marine Le Pen.

La derecha ha hablado a la Francia que tiene éxito, la izquierda ha hablado a la Francia popular, la que tiene mayores dificultades. Se han olvidado de las clases medias que son la Francia que trabaja, la Francia que lucha por tener éxito, la Francia que ha construido nuestra historia y es la base de los proyectos y la identidad de nuestra población , consideró el exbanquero de negocios, de 39 años.

Con su nuevo movimiento centrista ¡En Marcha! , el exministro de Economía del presidente socialista François Hollande aspira a ser la respuesta a esa Francia periférica descrita por geógrafos y sociólogos, cuyo temor a descender en la escala social contribuye al ascenso del Frente Nacional de Marine Le Pen.

Campaña paralizada

Sin embargo, los aspirantes a la presidencia de Francia están hartos de los escándalos de la campaña del candidato conservador François Fillon, quien presuntamente recibió de un empresario un préstamo de 50,000 euros que no declaró, según nuevas revelaciones publicadas este martes.

Los candidatos se exasperan viendo esta campaña electoral, todavía muy incierta, centrada en el culebrón judicial del caso Fillon.

Absorbe todo el espacio, hay exasperación, por no decir más , aseguró Jérôme Guedj, vocero del candidato socialista Benoît Hamon.

Nos robaron esta campaña , se indignó la semana pasada Macron sobre el caso Fillon.

No existe precedente alguno sobre la elevada probabilidad de que ni los socialistas no los conservadores de centro disputen por la presidencia en la segunda vuelta programada para mayo.

Todos parecen coincidir que Fillon es un cadáver político.