Indonesia. La primera prueba del destino del vuelo AirAsia 8501 apareció el martes en las aguas playas azulinas del mar de Java, confirmando que con 162 personas a bordo cayó no lejos del lugar donde desapareció de las pantallas del radar.

Tres días después de la desaparición del jet, los buscadores hallaron al menos seis cuerpos y restos que incluían un chaleco salvavidas, una puerta de salida de emergencia y una maleta a unos 16 kilómetros de las últimas coordenadas conocidas del avión.

La desaparición de la aeronave a mitad de camino entre Surabaya, Indonesia, y Singapur provocó una búsqueda en la que participaron decenas de aviones, buques y helicópteros. Todavía no está claro qué provocó la caída.

Las imágenes de los restos y un cadáver hinchado provocaron angustia en la sala del aeropuerto de Surabaya, donde los parientes esperaban las novedades.

En el tercer día de la búsqueda se avistaron las primeras señales del avión en aguas playas a 16 kilómetros de su última ubicación conocida. El primer almirante, Sigit Setiayanta, comandante del Centro de Aviación Naval en la base aérea de Surabaya, dijo a periodistas que los seis cadáveres fueron avistados a la altura de la costa de Borneo y a unos 16 kilómetros de las últimas coordenadas conocidas del avión. Los cuerpos y los restos fueron hallados a unos 160 kilómetros de tierra.

La televisión local mostró a efectivos de equipos de búsqueda y rescate descendiendo con cuerdas desde un helicóptero para recuperar los cadáveres, pero olas de 2 metros de alto y fuertes vientos entorpecieron su labor, dijo SB Supriyadi, director de la Agencia de Búsqueda y Rescate.

Supriyadi afirmó que vio lo que parecían ser más piezas del avión bajo el agua, que estaban claras y relativamente en la superficie, a entre 20 y 30 metros.

Imágenes de la televisión de Indonesia mostraron el cuerpo hinchado y medio desnudo de un hombre, imágenes que provocaron una dolorosa conmoción entre los familiares de los pasajeros que estaban en una sala de espera en el aeropuerto de Surabaya.

El domingo, los pilotos del vuelo de AirAsia estaban preocupados por las condiciones climáticas y pidieron autorización para subir por encima de las nubes amenazadoras, pero les fue denegado por el abundante tráfico aéreo. Minutos después, el avión desapareció de los radares sin emitir ninguna señal de socorro.

Casi todo el pasaje del vuelo del domingo eran indonesios, que visitan habitualmente Singapur.

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