Ciudad de Guatemala.  Cientos de guatemaltecos se manifestaron por segundo día consecutivo para pedir la renuncia del presidente conservador Alejandro Giammattei, a quien le reprochan no destinar suficientes recursos a combatir la pobreza y la desigualdad en su presupuesto del 2021.

“Prefiero morir como rebelde que vivir como esclavo” y “Fuera Giammattei” se leía en las pancartas de algunos de los manifestantes que llegaron a la Plaza de la Constitución, frente a la antigua sede del gobierno, ubicada en el centro histórico de la capital.

Por su parte, el presidente Giammattei invocó la Carta Democrática por “los actos de violencia sistemática en contra de las instituciones nacionales (que) no representan formas legítimas de ejercer la libertad de expresión”, indicó en un comunicado.

Las protestas de ayer 22 de noviembre, transcurrían de forma pacífica al cierre de la edición, un día después de que un grupo quemara la sede del Congreso en protesta por la aprobación de un presupuesto que no contempla aumentos en las partidas sociales y prevé un fuerte endeudamiento público. El 17 de noviembre el congreso guatemalteco aprobó un presupuesto de casi 12,800 millones de dólares, 25% más abultado que el de este año, pero recortaron los fondos para los pacientes con coronavirus y las agencias de derechos humanos.

El gobierno de Guatemala calificó el incendio en el Congreso como “actos terroristas”, mientras que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Organización de los Estados Americanos condenaron ayer 22 de noviembre, lo que llamaron un “uso excesivo de la fuerza” por parte de la policía contra los manifestantes el sábado que culminó con varios heridos y al menos 40 detenidos.

“Nos planteamos la reducción de gastos de funcionamiento, enfocando esos recursos para la atención de las prioridades de país. Además, de reducir el déficit fiscal y como resultado, un menor endeudamiento”, aseguró el viernes Giammattei sobre el presupuesto.

Posible fractura en el gabinete

El vicepresidente del país, Guillermo Castillo, que anteriormente se desmarcó de su presidente y le reclamó la dimisión, pidió ayer 22 de noviembre, al Ministerio Público (MP, fiscalía) que investigue la quema de oficinas del Congreso pero también la represión policial.

El viernes, Castillo ofreció a Giammattei dimitir juntos “por el bien del país”.

El presidente, hasta el momento, ha guardado silencio, pero el ministro de Gobernación, Gendri Reyes, en un mensaje la noche del sábado criticó la quema del Congreso y dijo que van a capturar a los responsables.

El país, donde son recurrentes las denuncias por corrupción así como demoras en la designación de jueces, ya vivió en el 2015 la renuncia del entonces presidente, Otto Pérez, por un caso de fraude aduanero.