La Paz. El expresidente de Bolivia Evo Morales pidió el día de ayer 27 de octubre, que se respete la Constitución del país después de que cientos de manifestantes pidiesen ante un cuartel del Ejército que “una junta militar” asuma el poder, días después de que el delfín del exmandatario, Luis Arce, ganase las presidenciales en primera vuelta.

“La Constitución es muy clara sobre el rol de las Fuerzas Armadas y de la Policía Boliviana; nosotros, como lo hicimos siempre, respetaremos su institucionalidad”, escribió Morales en Twitter.

“Todas y todos debemos actuar con tranquilidad y en el marco constitucional”, remató.

Cientos de manifestantes marcharon el lunes hasta el cuartel de la Octava División de Ejército en la ciudad oriental de Santa Cruz, donde pidieron a gritos “auxilio militar” para evitar que el Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales vuelva al poder.

Resultado contundente

“No quiero un país comunista”, decía una pancarta, según el diario El Deber de Santa Cruz, la región más rica de Bolivia, 900 km al este de La Paz.

“Yo apoyo la transición constitucional del poder a una junta militar para evitar que se consume un segundo fraude electoral”, decía otro cartel.

Sin embargo, el Tribunal Supremo Electoral, así como la presidenta interina derechista, Jeanine Áñez, y cuatro misiones de observadores internacionales destacaron que los comicios del 18 de octubre fueron limpios y pacíficos, y que es legítimo el triunfo de Arce, con 55.11% de los votos.

Ni las Fuerzas Armadas ni el gobierno se han pronunciado sobre los llamados de los manifestantes, un tema ultrasensible en una nación que vivió cuartelazos y dictaduras militares antes de 1982.