Managua. Nicaragua continuaba este lunes bajo un clima de tensión y caos pese a que el presidente Daniel Ortega revocó la polémica reforma al sistema de pensiones que hundió al país en el caos con violentas protestas, saqueos y choques con la policía, que han dejado 27 muertos.

La denominada “Marcha por la paz y el diálogo” concentró en Managua a trabajadores, estudiantes, pobladores y empresarios, con banderas de Nicaragua y vistiendo camisas blancas o negras, quienes marcharon pacíficamente entonando el himno nacional y gritando consignas contra el gobierno y a favor de los estudiantes detenidos.

“Nicaragua te amo” se leía en algunas de las pancartas de los manifestantes, mientras otros exhibían los nombres de estudiantes muertos en las protestas iniciadas el miércoles pasado.

El poderoso Consejo Supremo de la Empresa Privada, otrora aliado del presidente Daniel Ortega, salió a protestar junto a la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua y el Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa. ”¡Asesinos!”, gritaban manifestantes al pasar frente a las oficinas de la Policía Nacional.

“Las protestas ya no son sólo por el INSS (Instituto Nicaragüense de Seguridad Social), es contra un gobierno que nos niega libertad de expresión, libertad de prensa y de manifestarnos pacíficamente”, declaró Clifford Ramírez, un estudiante de Ciencias Políticas de 26 años que participó en el inicio de las marchas. “Creemos que ya no hay espacio para el diálogo”, agregó Ramírez.

Ortega se tiene que ir

En la editorial del periódico La Prensa, el equipo editorial pidió la salida de Ortega de la Presidencia. “Por primera vez desde el triunfo de la revolución sandinista de 1979, Daniel Ortega y el FSLN han perdido el control de las calles. Esto es un hecho trascendental que modifica el rumbo de la historia nacional. A partir de aquí, Nicaragua ya no podrá ser la misma (...) Los empresarios también deben convocar a un paro nacional. Daniel Ortega ya no tiene capacidad política ni autoridad moral para seguir gobernando”, refiere la editorial el día en que el gobierno estadounidense anunció el regreso de las familias de sus diplomáticos en Managua.