El sindicato griego de empleados públicos, ADEDY, convocó a una huelga para el 15 de julio en protesta contra una serie de reformas al mercado laboral, siguiendo adelante con las protestas pese a la baja concurrencia de las últimas manifestaciones.

El Parlamento votará la próxima semana un proyecto que busca alinear las normas previsionales de los empleados públicos con el sector privado. El Gobierno ha recortado además los salarios y los bonos del personal estatal en el marco de un duro plan de ajuste fiscal.

"ADEDY decidió seguir adelante con su movilización contra estas medidas impopulares", dijo el sindicato en un comunicado, en el que llamó a los trabajadores del sector a hacer un cese de sus actividades a partir de las 11 hora local (0800 GMT) hasta el fin de su jornada y a marchar al Parlamento.

Cerca de 12,000 personas marcharon el jueves en forma pacífica al Parlamento para protestar contra los recortes a los beneficios previsionales y planes para aumentar la edad de jubilación a 65 años, pero la concurrencia fue mucho menor a la de protestas anteriores.

Las protestas no lograron convencer a los legisladores, que el mismo jueves aprobaron la reforma previsional.

Loa analistas dicen que la baja concurrencia a las protestas obedecería a una sensación de resignación, al temor a la violencia y a cierta aceptación de las medidas de austeridad como necesarias para sacar al país de su crisis.

Pero tras el verano europeo, más gente podría sumarse a las manifestaciones, a medida que la recesión y los aumentos de impuestos comiencen a sentirse con más fuerza.

ADEDY representa a más de medio millón de trabajadores estatales griegos.

Un sondeo mostró el viernes que la confianza en la economía de Grecia mejoró ligeramente en junio, pero se mantuvo cerca de su mínimo récord, mientras que la confianza del consumidor permaneció en su piso histórico.

RDS