Nuestro país está al borde del abismo (...) Todos somos responsables de que no dé el paso hacia el vacío , afirma en un comunicado el presidente griego, Karolos Papoulias, a propósito de la crisis que azota a Grecia.

Miles de manifestantes intentaron atacar el Parlamento pero fueron replegados por la policía antidisturbios poco antes de que el Congreso comenzara a debatir el proyecto de ley de austeridad. Conservadores de la oposición se niegan a apoyarlo, pero el gobierno, que posee una cómoda mayoría, espera aprobarlo para el fin de la semana.

La policía estimó la convocatoria de la marcha en cerca de 30,000 personas.

Pero testigos dijeron que participaron al menos 50,000, convirtiéndose fácilmente en la mayor protesta desde que Papaondreou asumiera en octubre intentando reformar una economía poco competitiva y sumida en la corrupción.

Cientos de anarquistas con capuchas negras vagaron por las calles, rompieron ventanas de tiendas y arrebataron trozos de mármol de los edificios para lanzarlos a la policía.

Pese a que fueron responsables de los peores hechos de violencia, otros manifestantes se les unieron lanzándole botellas a la policía y gritando ladrones .

Los manifestantes se dispersaron en las últimas horas de la tarde, dejando las calles cubiertas de contenedores de basura quemados. Decenas de vitrinas fueron rotas. Dos edificios a los costados del banco incendiado también eran consumidos por el fuego.

La policía dijo que 18 personas resultaron heridas en los hechos de violencia y se hicieron 12 arrestos por portación de armas y resistencia a las autoridades.

La ayuda de la UE y el FMI tiene como fin tranquilizar a los mercados y darle al gobierno tiempo para reformar la economía y disminuir el déficit.

La huelga del miércoles paralizó vuelos, cerró el comercio y detuvo el transporte público mientras el principal sindicato del sector público, ADEDY, dijo que planeaba más manifestaciones para la próxima semana.