LONDRES - Gran Bretaña planea establecer un límite temporal sobre el número de inmigrantes que no pertenece a la Unión Europea, a fin de evitar un aumento de los trabajadores extranjeros antes de aplicar un control permanente que sería introducido en abril próximo.

Fuentes del Gobierno dijeron el sábado que sólo 4.100 trabajadores fuera de Europa tendrían ingreso al país antes de abril del 2011, en una caída del 5 por ciento respecto al año pasado.

"Es una medida provisoria para evitar el apuro de último minuto", dijo una fuente del Gobierno.

La secretaria del Interior Theresa May anunciaría el lunes la medida, cuando lance un proceso de consulta para decidir el nivel del límite permanente.

El anuncio es el primer paso en el compromiso del Gobierno para reducir el número de trabajadores extranjeros que ingresan a Gran Bretaña.

El primer ministro David Cameron asumió una dura postura sobre la inmigración durante su campaña para las elecciones del mes pasado, prometiendo recortar la cifra neta de extranjeros "desde cientos de miles a decenas de miles".

Actualmente el número de inmigrantes que ingresa cada año al país llega a 170.000.

La severa postura de Cameron sobre la inmigración fue popular entre los votantes, pero ha causado críticas de grupos de empresarios que reclaman que el rígido límite podría dañar la recuperación al dificultar los contratos.

La iniciativa también será una prueba de cohesión para la coalición de Gobierno de Gran Bretaña, que apenas tiene siete semanas.

Los liberales demócratas, socios menores en la coalición, criticaron las propuestas de Cameron para regular la inmigración durante la campaña electoral, pero al final acordaron respaldar la política como parte de un pacto para formar el Gobierno.