Agentes rusos gastaron decenas de miles de dólares en anuncios que formaron parte de una campaña de desinformación y que fueron publicados en varios servicios de Google, entre ellos YouTube y el motor de búsquedas de Google, en un intento de interferir en las elecciones presidenciales del 2016.

El gigante de tecnología reveló la campaña desinformativa respaldada por los rusos mientras sopesa si testificará ante el Congreso el mes próximo. Facebook y Twitter ya han aceptado testificar.

Google, que dirige el mayor negocio de publicidad en línea del mundo, se encuentra todavía en las primeras etapas de su investigación.

La empresa descubrió la presencia rusa al analizar datos de Twitter.

Las fuentes aseguran que la compañía está investigando un conjunto de anuncios valorados en alrededor de 100,000 dólares y que todavía está averiguando si todos ellos provienen de trols informáticos o si algunos proceden de cuentas rusas legítimas.

En un comunicado, Google dijo que tiene que “estamos profundizando en la pesquisa sobre los intentos para abusar de nuestros sistemas, trabajando con los investigadores y otras compañías, y proporcionaremos asistencia a las investigaciones en curso”.

Legisladores de todo el espectro político han pedido más escrutinio en el poder de mercado de las empresas de tecnología en los últimos meses.