San Diego.- Un hospital en California declaró hoy la muerte cerebral de un indocumentado mexicano por una golpiza que le propinaron varios oficiales federales estadunidenses cuando estaba a punto de ser deportado, confirmaron a Notimex familiares de la víctima.

La prima del migrante Anastasio Hernández Rojas de 32 años, Verónica Hernández, dijo que el hospital Sharp en Chula Vista, California, confirmó a la familia que el agredido tiene "muerte cerebral" y que personal médico presiona a la familia para "desconectarlo'.

Las autoridades en el hospital " nos negaban la información, nos decían que mi primo estaba en otro sitio, pero logramos confirmar que se encontraba en el Sharp", dijo Hernández.

El hospital sólo mantiene contacto con una hija del indocumentado golpeado, Daisy Hernández, de 18 años de edad. Según personal del hospital, a la esposa del agredido no pueden proporcionarle información "porque no está casada legalmente".

Las autoridades federales mantienen detenido como testigo de cargo a Pedro Pablo Hernández Rojas, un hermano del migrante hospitalizado quien también iba a ser deportado.

La Patrulla Fronteriza y la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), las dos instituciones involucradas en el incidente, sólo informaron que sus oficiales actuaron en defensa propia.

Sin embargo, según informes de la policía, el indocumentado fue detenido y esposado el viernes en la noche a unos metros de la frontera.

Testigos que cruzaban la frontera informaron a organizaciones de derechos humanos y al Grupo Beta en Tijuana que los oficiales patearon y le aplicaron descargas eléctricas al migrante, aun cuando ya no se movía, y desde el lado mexicano había gente que exigía que lo dejaran de golpear.

Indagan golpiza

Detectives de homicidios de la policía de San Diego investigan una golpiza.

El consulado de México en San Diego emitió un comunicado en el que condenó "enérgicamente el lamentable incidente", y pidió a testigos de la golpiza ayudar a esclarecer los hechos.

Cuando los agentes federales le quitaron las esposas, Hernández Rojas intentó correr, y varios patrulleros lo detuvieron, lo golpearon y le aplicaron descargas eléctricas, hasta que el migrante "quedó inconsciente" sin moverse, según el reporte.

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