El gobierno provisional de Bolivia presentó una "protesta formal" ante México por las manifestaciones de Evo Morales que a juicio de La Paz "contravienen" su condición de asilado político, según informó la cancillería en un comunicado.

Bolivia le expresó además "su profunda molestia" por permitirle al expresidente efectuar declaraciones que evidencian su "actividad conspirativa" contra el gobierno que dirige la derechista Jeanine Áñez, anota la declaración.

Desde su exilio, Evo Morales insiste en haber sido víctima de un golpe de Estado. El gobierno de Áñez, que se juramentó aduciendo el abandono de Morales a su cargo, lo acusa de instigar el cerco a las ciudades para cortar la distribución de alimentos.

El ministro de Gobierno (Interior), Arturo Murillo, presentó un video con una voz que atribuyó a Morales dando instrucciones al respecto.

Pero el exmandatario denunció, vía Twitter, un montaje para denunciarlo internacionalmente y dijo que las nuevas autoridades deberían preocuparse por "los crímenes de lesa humanidad que están cometiendo, al ordenar a los militares asesinar" a sus "hermanas y hermanas, tratando de cubrir estos delitos con un decreto ilegal".

 

kg