Seúl. El gobierno de Japón ha accedido a comprar un grupo de islas deshabitadas que son también reclamadas por China y Taiwán, informó ayer la prensa japonesa, un hecho que podría aumentar la tensión regional en esta disputa territorial.

En un acuerdo largamente discutido, el gobierno pagará a la familia japonesa propietaria de las islas el equivalente a 26.2 millones de dólares por tres de las islas ubicadas en el Mar Oriental de China, según los informes.

Un portavoz del gobierno se negó a confirmar el acuerdo, el cual fue ampliamente difundido por los principales diarios japoneses y la agencia de noticias Kyodo, en artículos que citaban fuentes anónimas del gobierno. El gobierno de Japón a menudo informa a los reporteros nacionales acerca de los antecedentes de las decisiones más importantes.

La nacionalización de las islas, conocidas como Senkaku en Japón y Diaoyu en China, llega en un momento en el que el gobierno de Japón lucha por mantener relaciones civiles con su vecino y apaciguar a los cada vez más influyentes nacionalistas.

Aunque esta medida puede inflamar las ya tensas relaciones con China, el primer ministro japonés Yoshihiko Noda se proponía utilizarla como una forma de mantener una relativa calma, afirmaron expertos en seguridad. La compra hecha por el gobierno central de Japón venció una oferta competidora por parte del gobierno metropolitano de Tokio, cuyo gobernador ultranacionalista, Shintaro Ishihara, recaudaba dinero para comprar las islas.

Ishihara ha hablado de enviar a miembros de las Fuerzas de Autodefensa de Japón a las islas y de construir puertos para barcos pesqueros; tales medidas aumentarían el riesgo de una confrontación.