La gobernadora de Oregon, Kate Brown, desafió la orden del presidente Donald Trump y a través de sus redes sociales dijo que se niega a desplegar guardias estatales en la frontera con México.

La gobernadora Brown incluso pretendió persuadir al presidente Trump, etiquetando su mensaje a "RealDonaldTrump" en los tweets en los que dijo que las unidades de su estado no participarían en su plan de seguridad fronteriza.

"Si @realDonaldTrump me pide que despliegue tropas de la Guardia de Oregón en la frontera con México, diré que no. Como Comandante de la Guardia de Oregon, estoy profundamente preocupada por el plan de Trump de militarizar nuestra frontera", escribió en Twitter.

 

Esta semana el presidente Trump anunció el despliegue inmediato de elementos de la Guardia Nacional para reforzar la frontera con México por un supuesto aumento de la inmigración indocumentada basado según él, en una caravana proveniente de Centroamérica.

En otro Tweet la gobernadora demócrata apuntó que el gobierno federal no había solicitado el envío de las unidades de la Guardia de Oregón. Sin embargo, "no tengo intención de permitir que las tropas de guardia de Oregon se usen para distraer sus problemas en Washington", escribió.

Trump firmó una orden ayer miércoles para el despliegue de tropas de la Guardia Nacional en la frontera entre Estados Unidos y México, y su secretario de Seguridad Interior dijo que sería similar a las medidas adoptadas por sus dos predecesores inmediatos: Barack Obama y George W. Bush.

Teóricamente, un presidente puede anular a un gobernador en este asunto, formalizando la "federalización" de la Guardia Nacional en servicio activo, como sucedió durante la guerra contra el terrorismo de Bush y la guerra anterior de su padre para revertir la invasión de Kuwait por Irak.

Los gobernadores republicanos de Texas, Arizona y Nuevo Mexico han declarado su respaldo a la medida anunciada por el mandatario estadunidense, mientras que el gobernador de California aún no ha emitido una posición al respecto.