Roma. El primer ministro italiano, Giuseppe Conte renunció el día de ayer 26 de enero, al cargo tras perder el apoyo de una parte de su coalición, lo que genera muchas incógnitas, aunque no se descarta que logre nuevos aliados para un tercer mandato ante la grave crisis económica y la emergencia sanitaria que atraviesa Italia.

Conte presentó su renuncia al presidente de la República, Sergio Mattarella, quien iniciará el miércoles las consultas políticas para formar un nuevo gobierno, indicó en una nota oficial.

El jefe de gobierno seguirá en funciones para encargarse "de los asuntos corrientes", precisa el comunicado de la presidencia de la República.

La renuncia de Conte marca el inicio de otra crisis política en Italia en plena pandemia.

El jefe del Ejecutivo perdió el apoyo a mediados de enero del pequeño, pero clave, partido Italia Viva del ex primer ministro Matteo Renzi, una formación de centro que critica su gestión de la pandemia así como el gigantesco plan de más de 200,000 millones de euros de la Unión Europea para la reconstrucción del país.

El segundo gobierno de Conte, formado en septiembre del 2019, gracias a la coalición entre el PD (centro-izquierda) y el Movimiento 5 Estrellas (M5E, antisistema), llegó a su fin el día de ayer después de 509 días de vida.

Conte, que quiere seguir en el cargo, espera obtener apoyos para un tercer mandato de sectores independientes, tránsfugas y de centro.

Por su parte, la oposición ultraderechista pide que se convoquen elecciones lo antes posible, convencida de ganarlas, mientras la derecha moderada liderada por el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi se ofrece para apoyar un Ejecutivo de unidad nacional, que le garantice entre otras al multimillonario llegar a la soñada presidencia de la República.

Pragmatismo camaleónico

El primer ministro, un abogado sin experiencia política, ha resultado ser un "camaleón", por lo que ha podido gobernar con la derecha y con la izquierda.

La decisión ahora está en manos del presidente Mattarella, árbitro de la situación, según el sistema parlamentario vigente en Italia.

Un eventual tercer gobierno presidido por Conte, llamado ya por la prensa el "Conte ter", tendría como objetivo aplicar planes claves para reactivar la tercera economía de la zona euro tras una pandemia que se ha cobrado 85,000 vidas.

La búsqueda del consenso resulta por ahora muy complicada y aunque cuenta con el PD y el M5E, debe pactar con el desleal Renzi, lo que parece por ahora difícil, así como con sectores de la derecha moderada y los "europeístas".