La primera noche de la Convención Nacional Republicana ya está en los libros de texto. Éstos fueron los ganadores y perdedores del primer día de la jornada de tres días en Tampa. (textos de Chris Cillizza en The Fix).

GANADORES

  • Ann Romney: A diferencia de casi todos los que hablaron el martes por la noche, Ann Romney no es y nunca ha sido un político. Eso logró que su intervención fuera más impresionante. Ann Romney hizo exactamente lo que su marido y su campaña necesitaban: contó la historia de un Mitt Romney que casi nadie en el país conoce.
  • Nikki Haley: De todos los hombres y mujeres que se promocionaron como estrellas en ascenso dentro del Partido Republicano y subieron al escenario el martes, la Gobernadora de Carolina del Sur fue la mejor.
  • Chris Christie: Aunque Christie se llevará a algunas críticas (justificadas) por usar 95% de su discurso hablando de sí mismo y el resto acerca de Mitt Romney. Christie blandió en discurso de apertura su marca personal. Fue contundente. Y no hizo nada para lastimar su futuro como candidato presidencial en el 2016 o el 2020.
  • Mia Love: La mayor sorpresa de la noche, la candidata a la Cámara por Utah. Pese a que Love habló temprano, se presentó a sí misma bastante bien con un enérgico discurso y un video que precedió su discurso, en el que lució como una especie de super-mujer.
  • John Kasich: El Gobernador de Ohio no tiene la reputación de ser un orador sobresaliente, pero demostró lo contrario la noche del martes. Kasich, inteligentemente, sólo uso notas escritas en lugar de un teleprompter, lo que lo hizo parecer más auténtico.

PERDEDORES

  • Kelly Ayotte: siempre hemos dicho que la senadora de Nueva Hampshire tiene un futuro brillante en el Partido Republicano. Sin embargo, mostró casi nada de tal promesa al lucir acartonada y nerviosa.
  • Brian Sandoval: En el periodo previo a la Convención, varios estrategas republicanos consideraron que el discurso del Gobernador de Nevada era para prestarle atención. Sandoval, después de todo, es un republicano hispano con un currículum excelente (exfiscal general del estado y exjuez federal). Pero su discurso se sintió escaso y estaba muy nervioso.
  • El público: Con la excepción del discurso de Ann Romney, el público en el centro de convenciones parecía más cortés que excitado. Christie hizo todo lo posible para que la gente se prendiera, pero aun así la multitud se sentía constipada.
  • Metáforas extendidas: John Boehner comenzó con: Un tipo entra en un bar . El exsenador por Pennsylvania, Rick Santorum, lo llevó a un nivel completamente nuevo con metáfora de las manos. En discursos como éstos, donde el público pone la mitad de su atención (en el mejor de los casos) a lo que se dice, se debe ser un literalista.
  • Problemas sociales: Con la excepción de Santorum, ni un solo candidato ha dedicado más de una frase a temas como el aborto, el matrimonio tradicional y similares. Eso no fue un accidente, ya que seguramente quieren asegurarse de que el discurso de Romney se centre en la economía, el empleo y la deuda nacional.