Fuerzas leales a Muammar Gaddafi bombardearon hoy la ciudad de Misurata, único bastión rebelde en el oeste de Libia, con un saldo de al menos 30 muertos y 60 heridos, poco después de que la OTAN destruyó las oficinas del líder libio en Trípoli.

Las tropas de Gaddafi lanzaron este lunes por segundo día consecutivo ataques con cohetes contra el bastión rebelde de Misurata, ciudad que las fuerzas gubernamentales mantienen asediada desde hace más de dos meses, según un testigo citado por la cadena árabe Al Arabiya.

Hay un bombardeo muy intenso y aleatorio sobre varias zonas residenciales de la ciudad. Se están llevando cadáveres calcinados al hospital , dijo Ahmed al-Qadi, un ingeniero que trabaja para una cadena de radio disidente en Misurata.

Misurata, considerada la llave a la capital libia, ha sido en las últimas semanas escenario de cruentos combates entre las tropas de Gaddafi y los rebeldes que pretenden romper el bloqueo de la ciudad.

Organizaciones defensoras de los derechos humanos y la oposición libia estiman que alrededor de mil personas han muerto en Misurata, la tercera ciudad más poblada de Libia, sin embargo esa cifra no ha sido confirmada por fuentes independientes.

El bombardeo de este lunes en Misurata tuvo lugar horas después de que aviones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) atacaron el complejo residencial de Gaddafi en Trípoli y destruyeron casi por completo uno de sus edificios, dejando al menos 45 heridos.

La oficina de prensa del gobierno libio consideró que el ataque fue un atentado a la vida de Gaddafi y precisó que 15 de los 45 heridos se encuentran en estado grave.

Las autoridades libias precisaron que el edifico dañado era usado, entre otras actividades, para reuniones ministeriales.

La OTAN lidera desde el pasado 31 de marzo la operación militar internacional en Libia con el objetivo de garantizar la zona de exclusión aérea para proteger a la población civil.

El 17 de marzo pasado el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la resolución 1973 que estableció una zona de exclusión aérea sobre Libia y autorizó una intervención militar extranjera, la cual fue puesta en marcha dos días después.

En la operación de la coalición internacional participan entre otros Reino Unido, Francia, Estados Unidos, Canadá, Bélgica, Italia, España, y Qatar, cuyos primeros tres países han advertido que seguirán con la campaña de ataques aéreos hasta que Gaddafi deje el poder.

DOCH