Gadafi minimiza ataques de la OTAN aunque su régimen discute con rebeldes

Trípoli.- El dirigente libio Muamar Gadafi aseguró en un mensaje sonoro su determinación de permanecer en la jefatura del país, tratando con desprecio los ataques de la OTAN, a pesar de las informaciones sobre contactos entre bambalinas entre su régimen y la insurrección.

"Resistimos, combatimos, si bajan al suelo, les esperaremos, pero son unos cobardes, no se atreverán", amenazó el líder libio en un mensaje de audio transmitido el viernes por la televisión, en referencia a las fuerzas de la OTAN, que dirige la operación militar en Libia y los bombardeos por mandato de la ONU.

Mientras continúan los combates entre detractores y partidarios de Gadafi en todo el país, el primer ministro libio, Baghdadi Mahmudi, afirmó que hubo contactos entre el régimen y los rebeldes en Egipto, Francia, Noruega y Túnez.

El emisario ruso Mijaíl Marguelov, que el jueves visitó Trípoli, habló también de "contactos directos entre Bengasi (feudo de la rebelión en el este de Libia) y Trípoli", para sacar al país del conflicto en que degeneraron las protestas contra el régimen de Gadafi.

Por su lado, el dirigente rebelde, Mahmud Jibril, desmintió los contactos.

Sobre el terreno, continúan los intensos combates en las montañas bereberes del oeste, donde la rebelión lucha por reforzar sus posiciones y logró tomar el control de todas las localidades entre Zenten y Yefren, dos ciudades que ya estaban en sus manos.

Más al este, en Misrata, controlada por los rebeldes, los pro Gadafi bombardearon el occidente y el oriente de la ciudad y mataron a 10 civiles el viernes, según una fuente insurgente.

El coronel, en el poder desde 1969, ha perdido el apoyo de numerosos aliados, y las defecciones continúan.

Este sábado, el régimen sufrió un nuevo revés con el anuncio del gobierno austriaco de reconocer al Consejo Nacional de Transición (CNT), órgano político de los rebeldes, como único interlocutor en Libia, tal como ya han hecho una veintena de países, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, España, Panamá, Qatar, Jordania y Emiratos Árabes Unidos.

El CNT aseguró que no ha pedido el reconocimiento oficial a Túnez: "Con la ayuda que Túnez nos ha dado (...) hemos sobrepasado la etapa del reconocimiento", declaró su presidente Mustafá Abdeljalil.

En respuesta a las voces que empiezan a impacientarse por la tardanza de las operaciones, iniciadas el 19 de marzo, la OTAN recordó sus tres objetivos: detener los ataques del régimen contra los civiles, el regreso de los pro Gadafi a sus cuarteles y el acceso total al país de las organizaciones humanitarias.

"La misión continuará y aumentaremos la presión hasta que hayamos alcanzado estos objetivos", dijo una portavoz de la Alianza Atlántica.

Pero este sábado, el ministro de Defensa italiano, Ignazio La Russa, dijo que su país puede empezar a plantearse ya la fecha en que terminará su misión activa en Libia, más allá de los tres meses por los que acaba de comprometerse.

Esta decisión "podría incitar a nuestros aliados británicos, franceses y estadounidenses a encontrar una salida diplomática a la crisis", declaró el ministro.

En Estados Unidos, la polémica por la decisión del presidente, Barack Obama, de participar en la operación sin contar con el visto bueno del Congreso, se reavivó este sábado después que el diario The New York Times revelase que Obama ignoró, al tomar esta decisión, la opinión de dos abogados de su administración, entre ellos el principal abogado del Pentágono.

En el aspecto humanitario, dos barcos con unos 400 inmigrantes, todos oriundos de África subsahariana y procedentes de Libia, llegaron el sábado a las costas italianas.

Desde comienzos de año, más de 11.000 refugiados africanos, que huyeron del conflicto en Libia, han desembarcado en el sur de Italia.