Managua. La violencia contra manifestantes no cesa en Nicaragua. Policías y militares continuaron el asedio a la iglesia del municipio norteño La Trinidad, donde varias personas permanecen refugiadas tras una violenta incursión de las fuerzas progobierno, denunció un organismo de derechos humanos.

“Hay una cacería de manifestantes desde el martes en La Trinidad por parte de policías y paramilitares”, aseguró Meyling Gutiérrez, representante del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos del norteño departamento de Estelí.

La persecución inició después de que las fuerzas del gobierno desalojaran a los manifestantes que mantenían bloqueado un tramo de la carretera panamericana que pasa por La Trinidad, en Estelí, 122 km al norte de la capital. Se reportaron al menos 10 detenidos.

Para no ser detenidos, varias personas se refugiaron en sus casa y alrededor de 50 pobladores, entre ellos niños, se escondieron en la parroquia La Candelaria, rodeada por paramilitares donde aparentemente no los dejan salir. Asimismo, se informó que se impidió el acceso a la Trinidad a cuatro sacerdotes.

Elecciones anticipadas

En una carta enviada a la mesa del diálogo nacional mediado por la Conferencia Episcopal Nicaragüense, el hermano de Daniel Ortega y exjefe del ejército de Nicaragua, general retirado Humberto Ortega, hizo un llamado a anticipar las elecciones presidenciales para el 2019 y desactivar a los grupos armados para alcanzar una solución pacífica en el país.