Las monarquías del Golfo, especialmente Arabia Saudita, y otros países de mayoría musulmana escaparon a la prohibición de entrada en Estados Unidos decretada por Donald Trump porque son aliados claves de Washington y no Estados fallidos , según expertos.

De los 19 piratas aéreos que participaron en los atentados del 11 de septiembre del 2011 en Estados Unidos, 15 procedían de Arabia Saudita.

El reino saudí, cuna de la austera doctrina suní del wahabismo, ha sido tradicionalmente un aliado estratégico de Washington.

Trump parece considerar, en línea con la corriente dominante de la política estadounidense, a los países del Golfo como aliados cruciales para el gobierno de Estados Unidos , afirma Adam Baron, especialista de Yemen en el think tank European Council on Foreign Relations.

La nueva variable geopolítica a discriminar son los negocios. Un mapa elaborado por Bloomberg mostró que Trump tiene vínculos financieros con Egipto, Arabia Saudita, Turquía, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia.

Rahimullah Yousafzai, experto sobre los talibanes, considera que la exclusión de Afganistán puede responder a la presencia estadounidense en ese país. Tienen a sus tropas y necesitan apoyo a su gente allí , afirma. Y si Washington impone restricciones a los afganos puede enviar una señal equívoca , señala Yousafzai.