Ciudad del Vaticano. El papa Francisco emitió una fuerte crítica a la burocracia del Vaticano, afirmando que algunos funcionarios tienen excesiva sed de poder, conducen estilos de vida falsos y sufren de un mal de Alzheimer espiritual , porque se olvidan de que su deber es servir a Dios.

Su saludo navideño a cardenales, obispos y curas a cargo de la Santa Sede no fue una expresión de buenos deseos festivos, sino un áspero catálogo de lo que el papa llamó los males de la curia que, según dijo, deben provocar la reflexión y el arrepentimiento.

Anteriormente, Francisco no ha vacilado en denunciar las intrigas y pugnas internas que plagan al Vaticano, pero a medida que sus reformas cobran fuerza, parece estar más confiado al denunciar los desperfectos de la Santa Sede.

Francisco denunció el terrorismo de los chismes y cómo puede asesinar a sangre fría la reputación de colegas y hermanos ; cómo la formación de élites puede esclavizar a sus miembros y convertirse en un cáncer que amenaza la armonía del organismo y matarlo. Habló de cómo quienes mienten sobre sus vidas son hipócritas, algo típico de un vacío espiritual mediocre, que no se puede compensar por título académico alguno .

El deber de la curia es mejorarse a sí misma permanentemente y crecer en comunión, santidad y conocimiento para poder cumplir su misión , dijo Francisco, pero incluso ella, como cualquier organismo humano, puede sufrir de dolencias, defectos y enfermedades .

Francisco, el primer pontífice de origen latinoamericano y alguien que nunca antes trabajó en la burocracia vaticana, no ha vacilado en denunciar la cultura de rumores, ambiciones excesivas y pugnas de poder que afectan a la Santa Sede, pero a medida que sus reformas han cobrado fuerza, ha parecido estar más dispuesto a destapar las deficiencias de la jerarquía eclesiástica.

El discurso no fue bien recibido por los cardenales. Pocos aplaudieron y no hubo sonrisas mientras Francisco enumeraba uno por uno los males de la curia , los que mencionó incluso con explicaciones a pie de página y citas bíblicas.

Francisco enumeró como el mal principal el sentirse inmortal, inmune o indispensable . Y siguió: la vanidad, ansiar bienes materiales, tener un corazón duro , alabar a los jefes para cobrar ventaja, ser demasiado rígido, duro, arrogante especialmente hacia los subalternos.