París. La guerra del vino continúa. La semana pasada, el presidente francés Emmanuel Macron promulgó una ley con la que impondrá a las grandes empresas tecnológicas estadounidenses como Google, Amazon, Facebook y Apple una tasa impositiva a los ingresos que obtienen en Francia.

La decisión enfureció al presidente Trump, quien inmediatamente amenazó con destapar algo así como una guerra comercial, al amagar con imponer aranceles de represalia a los vinos franceses.

“No deberían haber hecho esto”, dijo Trump el pasado viernes, hablando con los periodistas. “Le dije (a Macron): ‘No lo hagas porque si lo haces, voy a gravar tu vino’”.

En Francia, donde el vino sigue siendo uno de los productos nacionales más sagrados, los comentarios de Trump fueron traducidos como palabras de guerra. Pero Trump, un autoproclamado abstemio, intensificó su amenaza.

“Siempre me han gustado los vinos estadounidenses más que los vinos franceses, aunque no bebo vino”, dijo. “Simplemente me gusta cómo se ven, ¿de acuerdo?”

Como podría esperarse, este juicio de valor particular no sentó bien en Francia.

“Es absurdo, en términos de tener un debate político y económico, decir que ‘si gravan los GAFA (acrónimo de Google, Amazon, Facebook y Apple), gravaré el vino’. Es completamente imbécil”, dijo el ministro de Agricultura francés, Didier Guillaume, en la televisora francesa BFM.

Pero también agregó una distinción crucial. “El vino estadounidense no es mejor que el francés”.

Clave, lugar físico de negocios

El pasado 3 de julio, la Asamblea francesa (Parlamento) aprobó la ley propuesta por el presidente Macron.

El gravamen será de 3% sobre los ingresos que estas empresas obtengan en Francia, con el argumento de que las empresas digitales deben pagar impuestos en función del lugar donde hacen negocios y no sólo donde ubican sus sedes físicas.

El ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, ha intentado calmar las aguas y evitar un posible enfrentamiento comercial.

“Nos interesa tener un impuesto digital justo”, dijo Le Maire el pasado viernes. “Por favor, no mezcle los dos problemas”.