París. DESDE DONALD Trump hasta Recep Tayyip Erdogan, pasando por un gran arrebato en las redes sociales, la crisis de los chalecos amarillos en Francia interesa tal vez demasiado en el extranjero, según las autoridades francesas.

“Le digo a Donald Trump y el presidente de la República (Emmanuel Macron) lo dice también: nosotros no participamos en los debates estadounidenses, déjennos vivir nuestra vida de nación”, pidió este domingo el ministro francés de Relaciones Exteriores Jean-Yves Le Drian.

Esto porque el presidente estadounidense pareció regocijarse echando leña al fuego de los disturbios en Francia, al decir en un tuit el sábado que era “un día y una noche muy triste en París”.

“Tal vez es tiempo de poner fin al Acuerdo de París, ridículo y muy caro, y devolver el dinero a la gente bajando los impuestos”, señaló Donald Trump, quien critica este acuerdo internacional, una de las muchas manzanas de la discordia con Emmanuel Macron, quien es ardiente defensor del pacto.

Desde Turquía también llegó un mensaje: “El desorden reina en las calles de muchos países europeos, empezando por París. Las televisiones y los diarios muestran gran cantidad de imágenes de autos ardiendo, comercios saqueados, de la respuesta de los más violentos policías contra los manifestantes”, dijo el presidente Recep Tayyip Erdogan, regularmente acusado en Francia de abusos contra las libertades.

El ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, señaló que Macron “ya no es” su enemigo. “Macron no es un problema para mi, es un problema para el pueblo francés”.

El teórico estadounidense de la ola populista Steve Bannon dijo “Arde París”, y añadió que “los chalecos amarillos (...) de Francia son exactamente el mismo tipo de gente que eligió a Donald Trump (...) y votó por el Brexit”.

Las agencias de inteligencia francesas están atentas a la posible injerencia rusa en las redes.