Gao.- Soldados franceses y chadianos llegaron la noche del jueves en Aguelhok, en el extremo noreste de Malí, cerca de la frontera argelina, en la región de Kidal que es el último bastión de los grupos islamistas armados, cerca de la frontera argelina.

Este nuevo avance de las fuerzas francesas y chadianas se produce cuando los islamistas armados, que abandonaron casi sin combates el norte de Malí, afirmaron este jueves que abrieron un nuevo frente y pusieron minas que mataron a cuatro soldados malíes.

"Militares franceses y chadianos partieron de Kidal y patrullan actualmente en Aguelhok", declaró a la AFP el capitán Aliou Touré, del Estado Mayor del Ejército maliense.

Las regiones de Aguelhok y Tessalit, a 200 km al norte de Kidal, muy cerca de Argelia, son blanco desde hace días de intensos bombardeos aéreos franceses contra depósitos logísticos y centros de entrenamientos de los grupos islámicos, según el portavoz del Estado Mayor francés, coronel Thierry Burkhard.

Aguelhok y Tessalit se sitúan en el macizo de Ifoghas, vasta zona de montañas y grutas donde expertos y fuentes de seguridad localizan a buena parte de los jefes y combatientes de los grupos islámicos.

La información fue confirmada por un funcionario empleado en la gobernación de Kidal: "los soldados franceses y chadianos partieron en gran número por carretera. Llegaron a Aguelhok y luego se dirigirán a Tessalit", precisó la fuente.

Entre ellos estarían el argelino Abu Zeid, uno de los emires más radicales de Al Qaida del Magreb Islámico (AQMI) e Iyad Ag Ghaly, jefe de Ansar Dine (Defensores del Islam), ex rebelde tuareg maliense de los años noventa, oriundo de Kidal, que conoce perfectamente la región.

Los siete rehenes franceses del Sahel también estarían en dicha región.

Los islamistas armados que abandonaron casi sin combates el norte de Malí tras la ofensiva de los soldados franceses y malienses afirmaron este jueves haber abierto un nuevo frente en una zona entre Duentza y Gao, donde pusieron minas que mataron a cuatro soldados malíes.

"Hemos conseguido crear una nueva zona de conflicto, organizar ataques a convoyes y organizar kamikazes", dijo en un comunicado dirigido a la AFP el portavoz del Movimiento para la Unidad y la Yihad en Africa Occidental (Muyao), Abu Walid Sahraui.

"Pedimos a los ciudadanos que no se desplacen por las carreteras nacionales porque hay peligro en los campos de minas", dijo. "Llamamos a la yihad ñguerra santaí contra los regímenes infieles para establecer la sharía ñley islámicaí y liberar a los musulmanes", añadió el portavoz del grupo.

El Muyao, uno de los grupos islamistas armados que controlaban el norte de Malí durante nueve meses, reivindicaron dos explosiones recientes contra vehículos de los soldados malíes.

"Ayer miércoles un vehículo del ejército malí saltó por una mina colocada por los criminales islamistas entre Duentza y Gao. Hubo cuatro muertos", declaró a la AFP un oficial de la gendarmería de Duentza, una localidad 800 kilómetros al noreste de Bamako, un acto confirmado por una fuente militar francesa.

Los militares franceses ya advirtieron de que puede haber minas colocadas por los islamistas, sobre todo entre Duentza y Gao, una zona de unos 400 kilómetros.

El 31 de enero dos soldados malíes murieron en una explosión similar, en la misma carretera.

Duentza fue tomada el 21 de enero por soldados franceses y malíes y Gao, la mayor ciudad del norte de Malí, fue recuperada el 26 de enero de manos de los grupos islamistas armados que la ocuparon durante meses, donde cometieron violaciones de los derechos humanos.

Este jueves un importante convoy militar francés con 250 vehículos, entre ellos transporte de tropas y de carros ligeros, dejaron Bamako en dirección a Gao, constató un periodista.

En esa misma ciudad otro periodista de la AFP vio numerosas patrullas conjuntas de militares franceses, malíes y de Níger.

El ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian, reconoció que el martes había habido en Gao "disparos de lanzacohetes de grupos islamistas residuales", casi un mes después del principio de la intervención militar francesa el 11 de enero.

La ciudad, en manos de los rebeldes tuaregs y de los islamistas que dicen ser "moderados" y preparados para el diálogo con Bamako, está controlada por cerca de 1.800 soldados chadianos mientras que las tropas francesas controlan el aeropuerto.

En el frente diplomático, Francia ya está planificando su retirada progresiva del país y pidió a la ONU una fuerza de cascos azules para mantener la paz "cuando las condiciones de seguridad lo permitan", dijo el miércoles el embajador francés en la ONU Gerard Araud.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se congratuló este jueves del éxito de la ofensiva militar francesa, al tiempo que subrayó los riegos de guerrilla en Malí.

APR