El primer ministro francés, Jean Castex, anunció este martes la prórroga hasta el 30 de octubre de la prohibición de aglomeraciones de más de 5,000 personas, subrayando que la situación de la epidemia ha empeorado.

El jefe del gabinete además indicó que quería extender "en la medida de lo posible la obligación de portar mascarillas en los espacios públicos", advirtiendo sobre "un alto riesgo de repunte de la pandemia de Covid-19".

"Lo digo con tono de gravedad: si no reaccionamos colectivamente, nos exponemos a un elevado riesgo de repunte de la epidemia, que será muy difícil de controlar", advirtió durante una visita al Hospital Universitario de Montpellier (sur).

Castex también anunció un refuerzo en los controles "sobre el cumplimiento de las normas destinadas a prevenir la propagación del coronavirus: el respeto a los gestos de barrera, el uso de mascarillas", sobre todo en los restaurantes, o "la obligación de informar sobre reuniones de más de 10 personas".