La más reciente operación para sellar una fuga de petróleo en el Golfo de México fracasó, informó este sábado la petrolera británica BP, agregando que buscará una nueva estrategia para detener el derrame de crudo.

"Después de tres días completos intentando sellar la fuga, hemos sido incapaces de contener el flujo" de petróleo, dijo el jefe de operaciones de BP, Doug Suttles, en una rueda de prensa.

"Hemos tomado la decisión de pasar a una nueva opción" en los esfuerzos por alcanzar el éxito en esta operación, añadió.

Interrogado sobre qué falló en la última operación, bautizada Top kill , Suttles dijo que no sabe. "No lo tenemos claro", explicó. "No fuimos capaces de detener permanentemente el flujo", agregó.

La guardia costera estadounidense dijo estar decepcionada con el anuncio.

"Obviamente estamos muy decepcionados con el anuncio de hoy, y sé que todos ustedes están muy ansiosos por ver este pozo tapado", dijo la vicealmirante de la Guardia Costera, Mary Landry, en la rueda de prensa.

Ahora los esfuerzos se centrarán en cortar caños rotos que están en el fondo del océano, para luego instalar un receptáculo o contenedor donde se acumule el petróleo que sale, para luego bombearlo a la superficie.

BP y la Guardia Costera dijeron que llevará entre cuatro y siete días antes de que el artefacto --bautizado "Lower Marine Riser Package" (LMRP)-- pueda ser instalado.