Washington. Los ciudadanos del estado de Virginia se encuentran con dudas sobre si el gobernador demócrata Ralph Northam debería renunciar o no, después de que apareciera una polémica fotografía suya en la que aparece con la cara pintada de negro junto a una persona con vestimenta de Ku Klux Klan.

Se trata de una fotografía extraída de una hoja del anuario de la facultad de Medicina de 1984 en la que estudió Northam.

Según una encuesta de la Schar School of Policy and Government de la Universidad George Mason y el diario The Washington Post, una amplia mayoría de afroamericanos considera que el gobernador debe permanecer en el cargo a pesar de la imagen ofensiva.

La encuesta, realizada entre el miércoles y viernes de las semana pasada, revela que de la muestra seleccionada 47% quiere que renuncie y 47% asegura que debería quedarse.

Northam cuenta con un mayor apoyo entre los residentes negros, 58% asegura que debería permanecer en el cargo, frente a 37% de los blancos.

Casi tres cuartas partes de los habitantes de Virginia revelan haber leído o escuchado “mucho” sobre la polémica foto del anuario de Northam. Entre los que prestaron atención a la historia, 55% dice que la foto los ofendió.

Los virginianos muestran una profunda ambivalencia sobre lo que debería ocurrir ahora debido a que su estado presenta una historia compleja de 400 años de divisiones raciales.

Sus puntos de vista sobre el conflicto revelan una brecha sustancial entre los mundos de la política y las redes sociales.

Tendría que irse

En Twitter y Facebook las críticas en contra de Northam han caído en cascada; miles de comentarios en contra de su permanencia.

El decano de la escuela Schar, Mark J. Rozell comenta sobre los resultados de la encuesta. Asegura que el gobernador ya “no cuenta con el apoyo necesario para poder gobernar de manera efectiva”.