Miami.- Todas las miradas están puestas este martes en Florida, donde el precandidato republicano Mitt Romney luce como ganador sobre su rival Newt Gingrich, en una primaria clave para ganar la nominación de su partido y disputar en noviembre la Casa Blanca al presidente Barak Obama.

Los centros de votación abrieron a las 07H00 locales (12H00 GMT) y cerrarán a las 01H00 GMT del miércoles, en este Estado donde el Partido republicano sostiene que cuenta con unos 4 millones de afiliados.

"Voté por Romney porque es el más positivo de los candidatos y creo que su experiencia como empresario es lo que necesitamos hoy en el país", dijo a la AFP Steve Avila, un recién graduado en Economía de 22 años, en un centro de votación en Brickell, el centro financiero de Miami.

Como Avila varios reconocían su voto por Romney, "porque lo hizo bien como gobernador de Massachusetts", dijo Mercedes Lluberas, y quienes prefirieron no revelar su opción, coincidían en afirmar que elegirían a un republicano, fuera cual fuera, en las presidenciales.

Romney dijo en una entrevista este martes que "quisiera destinar más tiempo enfocándose en el presidente Obama, que es lo que será esencial para llegar a la Casa Blanca", aludiendo a los ataques personales que sacó a relucir Gingrich en la campaña de Florida.

Pero Gingrich seguía confiando en que sus credenciales conservadoras -y el apoyo de líderes ultraconservadores del Tea Party como Sarah Palin y Herman Cain- le permitirán vencer a Romney y luego a Obama.

"Creo que en última instancia va a ser una lucha en las primarias en todo el país entre un conservador versus un moderado de Massachusetts", dijo en las afueras de un centro de votación en Orlando (centro de Florida).

SONDEOS DAN VENTAJA A EX GOBERNADOR

El lunes el ex gobernador de Massachusetts, Romney, aventajaba a Gingrich, ex presidente de la Cámara de Representantes por 13 puntos, de acuerdo al sondeo de Real Clear Politics, aunque otro en Miami ampliaba la brecha hasta 20 puntos.

Gingrich en Florida reprochó la riqueza y el pasado de empresario "evasor de impuestos" del candidato mormón, al que también llamó "antiinmigrante", sin esperarse las enérgicas réplicas de Romney que lograron sumarle seguidores.

El vencedor de este martes contará con 50 de los 1.144 delegados que se requieren para conseguir la candidatura presidencial republicana, que se decidirá en una convención del partido en agosto en Tampa.

Hasta ahora el ex senador Rick Santorum -tercero en los sondeos- ganó en el caucus de Iowa, Romney arrasó en New Hampshire y Gingrich sorprendió en Carolina de Sur. El representante de Texas, Ron Paul, se ha mantenido en cuarto puesto y con Santorum prácticamente no hicieron campaña en Florida.

El martes Santorum se negó a retirarse de la carrera como urge Gingrich para agrupar el voto conservador en un solo candidato.

CONQUISTAR LATINOS Y RETIRADOS

Los aspirantes republicanos a la Casa Blanca tuvieron la tarea de conquistar en este Estado a dos importantes grupos de electores, los latinos y los jubilados: 22.5% y 17.3% respectivamente de una población de más de 19 millones de habitantes.

Los latinos representan 13.1% de los votantes en Florida, un millón y medio de personas. Más de la mitad de ellos están afiliados al Partido demócrata, y el resto son republicanos.

Según un sondeo de la firma Latino Decisions divulgado por Univisión, Mitt Romney obtendría un 35% de apoyo de los hispanos, 14 puntos por delante de Gingrich.

De cara al electorado cubano-estadounidense, Gingrich y Romney compitieron por demostrar quién tendría más "mano dura' para planificar una Cuba sin los hermanos Castro o alejar de América Latina "la amenaza" del presidente venezolano, Hugo Chávez, como dijeron al unísono en eventos hispanos en Miami.

Pero atraer a los mayores de 65 años, que tienen una gran participación electoral, resultaba más complicado si tocaban el sensible tema de reformar el seguro de salud y el sistema de pensiones.

"Nunca vamos a meternos con el Medicare ni con el Seguro Social. Me aseguraré de protegerlos", dijo Romney el lunes en el centro de retirados The Villages, en el centro del estado.

Sus planes de reformar estos sistemas públicos incluyendo las opciones de fondos de pensiones y aseguradoras privadas, quedaron al margen de los debates televisados, de modo que se escuchó muy poco al respecto.

Para captar a los "indecisos" que definen la elección en este estado, Romney sedujo a la comunidad puertorriqueña, segundo bloque hispano en Florida, prometiendo que si los boricuas deciden la anexión a Estados Unidos en un referéndum no vinculante este año, él, como eventual Presidente, haría que ese proceso avanzara en Washington.

El campo de Romney inundó de publicidad muy negativa sobre Gingrich la radio y televisión con un gasto de más de 15 millones de dólares, según la prensa estadounidense, cinco veces más de lo que gastó Gingrich en una campaña igual de agresiva.

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