La fiscalía francesa solicitó el martes penas de hasta seis meses de cárcel con suspensión del cumplimiento de la pena contra 12 jóvenes juzgados por haber acosado en línea a una muchacha que criticó el islam.

El caso de la joven Mila, que se vio obligada de cambiar de colegio tras recibir amenazas de muerte, provocó una gran indignación en Francia y abrió un debate sobre el derecho a blasfemar.

"El Corán está lleno de nada más que odio, el Islam es una religión de mierda", dijo la adolescente en un primer video en Instagram en enero de 2020. En ese momento tenía 16 años.

Publicó un segundo vídeo en noviembre, esta vez en TikTok, tras el asesinato por parte de un yihadista del profesor de secundaria Samuel Paty, que había mostrado a sus alumnos caricaturas del profeta Mahoma.

Las reacciones al vídeo fueron virulentas. "Mereces que te corten el cuello", rezaba una.

Mila fue puesta bajo protección policial junto con su familia en Villefontaine, una ciudad a las afueras de Lyon, en el sureste de Francia.

Incluso el presidente Emmanuel Macron salió en su defensa, diciendo: "La ley es clara. Tenemos derecho a blasfemar, a criticar y a caricaturizar las religiones".

Los investigadores acabaron identificando a trece personas de varias regiones francesas con edades comprendidas entre los 18 y los 30 años y les acusaron de acoso en línea, y a algunos de ellos también de amenazar de muerte o de otros actos delictivos.

El fiscal pidió el martes que se retiraran los cargos contra uno de los acusados por falta de pruebas, pero dijo que los doce restantes merecían una "pena de advertencia".

Contra los culpables de acoso en línea solicitó una pena de 3 meses de cárcel con suspensión de pena y de seis para los que también emitieron amenazas de muerte.

La sentencia está prevista el 7 de julio.

Al inicio del juicio, el abogado de Mila, Richard Malka, dijo que su clienta "recibió más de 100.000 mensajes de odio y amenazas de muerte en los que se prometía que la atarían, cortarían, descuartizarían, decapitarían, con imágenes de ataúdes o fotos trucadas de su decapitación".

rrg