Minneapolis. El fiscal que investiga la muerte de George Floyd endureció los cargos contra el policía que lo asfixió y decidió procesar también a los otros tres agentes presentes durante el incidente.

Las imágenes del policía blanco Derek Chauvin presionando durante nueve minutos su rodilla contra el cuello de Floyd, un estadounidense negro, atizaron el debate sobre el racismo y la brutalidad policial.

Según los documentos judiciales, el agente Derek Chauvin, que la semana pasada fue acusado de homicidio involuntario, será procesado además por homicidio sin premeditación, un cargo que se sumó a los existentes y que conlleva penas más severas.

Además, el fiscal imputará a los otros tres policías que estaban en el lugar, con cargos por ayudar e instigar un homicidio sin premeditación.

Trump y Churchill

Por su parte, la Casa Blanca defendió la controvertida aparición de Donald Trump, biblia en mano, frente a un templo cercano a la residencia presidencial después de ordenar la represión de una manifestación para despejar los alrededores del lugar.

“El presidente quería enviar un mensaje fuerte”, dijo la portavoz Kayleigh McEnany, asegurando que Trump siguió los pasos de grandes figuras como el exprimer ministro británico Winston Churchill.