Buenos Aires. La presidenta Cristina Fernández sorprendió el jueves al asegurar que el fiscal que la había acusado de ser la autora intelectual de un plan para encubrir la responsabilidad de sospechosos de un atentado no se suicidó , tal como había dado a entender en un mensaje anterior, lo que generó más cuestionamientos y dudas sobre un caso que ha conmocionado a la opinión pública argentina.

En una primera misiva enviada el 19 de enero, tras conocerse la muerte de Alberto Nisman, las palabras de Fernández se prestaron a confusión, porque en el primer párrafo se adhirió a la teoría de que el fiscal se había suicidado, al decir: ¿Qué fue lo que llevó a una persona a tomar la terrible decisión de quitarse la vida? .

A renglón seguido, Fernández se preguntaba si era un ¿suicidio? , en un misterio en el que no sólo hay estupor e interrogantes .

Pero dos días después, las dudas de la mandataria se habían disipado para dar paso a una convicción: los interrogantes que se convierten en certeza. El suicidio (que estoy convencida) no fue suicidio , expuso en una carta publicada el jueves en las redes sociales.

Nisman, de 51 años, fue hallado muerto el domingo por la noche en su apartamento, horas antes de comparecer ante una comisión del Congreso con el fin de ofrecer más detalles sobre la denuncia de encubrimiento que involucra a la mandataria, al canciller Héctor Timerman y otros allegados al gobierno.

La presidenta no ha aparecido en público para hablar sobre el fallecimiento del fiscal, y sólo se ha referido al tema a través de cartas publicadas en las redes sociales.

Nisman acusó a Fernández de promover un acuerdo secreto con Irán, para evitar el enjuiciamiento de un grupo de ex funcionarios diplomáticos iraníes, acusados de participar en un atentado con una camioneta llena de explosivos en contra de un centro comunitario judío de Buenos Aires, que mató a 85 personas y dejó a más de un centenar heridas.

En la misiva del jueves, Fernández nuevamente desestimó las acusaciones de Nisman, manifestó que no tenían asidero y que se fundamentaron en datos falsos.