A UNOS días de las elecciones del 21-D en Cataluña, en su discurso de Nochebuena el Rey de España, Felipe VI, defendió que el país es una democracia madura donde se pueden defender las ideas pero no imponerlas frente a los derechos de los demás y subrayó la necesidad de lograr la convivencia en Cataluña .

El rey hizo un llamado a los diputados electos del Parlamento de Cataluña a que emprendan un camino que no lleve al enfrentamiento o a la exclusión sino a recuperar la estabilidad.

“Ahora deben afrontar los problemas que afectan a todos los catalanes, respetando la pluralidad y pensando con responsabilidad en el bien común de todos”, dijo.

Desde la celebración del referéndum del 1 de octubre en Cataluña, Felipe VI señaló que apostar por el enfrentamiento y la exclusión sólo generan “discordia, incertidumbre, desánimo y empobrecimiento moral, cívico y, por supuesto, económico de toda una sociedad”.

En su mensaje donde describió la situación en Cataluña como acontecimiento que ha “marcado” un 2017 “difícil” para la vida “en común de los españoles”, el monarca agregó que se debe tomar una vía que conduzca a que “la convivencia en el seno de la sociedad catalana, tan diversa y plural como es, recupere la serenidad, la estabilidad y el respeto mutuo” y “las ideas no distancien ni separen a las familias y a los amigos”.

Ese camino, ha añadido, también debe conducir a que “renazca la confianza, el prestigio y la mejor imagen de Cataluña” y a reafirmar sus mejores valores: “su capacidad de liderazgo y de esfuerzo, su espíritu creativo y vocación de apertura, su voluntad de compromiso, y su sentido de la responsabilidad”.

revisión

Además del desafío por resolver la situación en Cataluña y recuperar el protagonismo de España en la Unión Europea, el rey manifestó que su país enfrenta otros retos como empezar la creación de empleos estables, pese a que la situación económica haya mejorado, y el afrontar la desigualdad.

Asimismo, el combate al terrorismo y la corrupción se mantienen como materias pendientes.