Washington. En medio de las críticas contra Facebook por supuestamente permitir el aumento de la desinformación, reforzar las “burbujas informativas” y facilitar el acoso de disidentes y activistas, la plataforma reconoció que el uso generalizado de las redes sociales puede ser dañino para la democracia, por lo que se comprometió a trabajar para minimizar este riesgo.

“Ahora estamos más dispuestos que nunca a combatir las influencias negativas y asegurarnos de que nuestra plataforma sea una fuente incuestionable para el bienestar democrático”, dijo Katie Harbath, jefa de políticas globales de Facebook en un comunicado.

La publicación de titulares falsos o engañosos en las redes sociales se ha convertido en un problema mundial, tras las acusaciones de que Rusia intentó influir en las votaciones de Estados Unidos, Reino Unido y Francia.

El jefe de compromiso cívico de Facebook, Samidh Chakrabarti, indicó en un blog que la red social fue “demasiado lenta para reconocer cómo los malos actores abusan de la plataforma” y que la compañía está “trabajando diligentemente para neutralizar estos riesgos”.

El blog Preguntas difíciles fue publicado en el marco de los esfuerzos de Facebook para limpiar su imagen después de que la semana pasada anunciara que pediría a sus usuarios calificar la fiabilidad de las fuentes para evitar el flujo de las llamadas fake news o noticias falsas.

El directivo señaló que la red social trabaja para equilibrar la apertura y transparencia con los esfuerzos para frenar la manipulación, los discursos de odio y la propaganda violenta.