Managua. El expresidente de El Salvador, Mauricio Funes, prófugo de la justicia de su país y asilado en Nicaragua desde el 2016, admitió que trabaja como asesor del gobierno de Daniel Ortega.

Funes intercambió mensajes vía Twitter con el periodista nicaragüense Carlos Fernando Chamorro, exiliado en Costa Rica, quien aseguró que el exmandatario y su hijo, Diego Funes Cañas, trabajan como funcionarios del Ministerio del Exterior de Nicaragua y perciben sueldos equivalentes a 2,700 y 1,100 dólares mensuales, respectivamente.

“No veo por qué tanto escándalo con lo de mi consultoría en Managua. Primero, fui presidente y tengo la experiencia necesaria para asesorar en temas de integración centroamericana. Segundo, eso demuestra que me gano la vida honradamente y que no es cierto que el gobierno del FMLN me mantiene”, argumentó el exgobernante salvadoreño (2009-2014).

El presidente electo de El Salvador, Nayib Bukele, criticó a través de Twitter la situación: “Ayer Funes defendía la idoneidad del cargo de su hijo (también prófugo de la justicia) en la cancillería Nicaragüense. Ahora resulta que él también tiene un cargo ahí, con el doble de sueldo de su hijo”.

Cuando Funes, su pareja, Ada Mitchell Guzmán, y dos de sus hijos llegaron Nicaragua, en su país se desarrollaba un juicio civil por enriquecimiento ilícito, cuando aún no se había emitido orden de captura en su contra. También es acusado de lavado de dinero, peculado y cohecho.