Miami. Algunos exiliados cubanos de Miami estaban frustrados y enojados. Otros rebosaban de felicidad.

El cambio de política estadounidense hacia Cuba, el más importante en cinco décadas, provocó sentimientos encontrados en el exilio. Varias decenas de exiliados, la mayoría de ellos contrarios a las medidas, se concentraron en un restaurante cubano para expresar su malestar. Un puñado se atrevió a elogiar en voz alta la decisión de Obama.

Muchos de los cubanos que se pronunciaban en contra levantaban inmensas banderas estadounidenses y carteles que decían SOS para Cuba. No más negocios criminales y asesinos comunistas. Tirano Castro. Despidan a Obama y Sin rodeos y con valentía demandamos la renuncia de los Castro Ruiz y su dinastía asesina .

Fue una traición de Obama para el exilio y todos los cubanos , expresó Josie Rodríguez, una cubana de 79 años que llegó a Estados Unidos en 1967 y sólo viajó una vez a la isla a visitar a su padre, en 1990. Me siento muy mal. Es puro negocio de Fidel Castro para que llegue la gente a dejar su dinero , agregó.

Después de 53 años de hostilidades entre Estados Unidos y Cuba, el momento para resarcirse era perfecto para ambos gobiernos.

Los añejos enemigos anunciaron que tomarían medidas para reanudar relaciones diplomáticas, y Washington afirmó que levantaría restricciones económicas y de viaje.

Las sorpresivas medidas se dan cuando el presidente Barack Obama centra su atención en lo que será su legado, mientras que Raúl Castro trata de mejorar las condiciones económicas de su nación ante el estancamiento de reformas y la caída del precio del petróleo, que ha afectado con fuerza a sus aliados.

Otra razón para la apertura de Cuba podría ser más personal. Raúl tiene 83 años y Fidel, 88, y ambos están bien conscientes de que no les queda mucho tiempo más para supervisar la revolución que dirigieron en 1959. El presidente Castro ha dicho que pretende renunciar en el 2018 y que quiere dejar al país bien encaminado a un sistema reformado, bajo sus propios términos.

Para Obama, el momento también resulta propicio. El anuncio, que fue inmediatamente criticado por legisladores cubano-estadounidenses en ambos lados del espectro político, se hizo el día después que el Congreso concluyó su periodo de sesiones, y antes de que los republicanos tomaran el control de ambas cámaras en enero. También se da después de que investigaciones de The Associated Press revelaron vergonzosos programas encubiertos por parte de la USAID, incluido un plan para establecer un servicio clandestino similar al Twitter y otro para reclutar a cantantes cubanos de hip-hop.