Chicago.- La Liga de la Juventud Inmigrante de Illinois por la Justicia (IYJL) retomó su defensa de los jóvenes indocumentados amenazados con la deportación, una acción que no ha cesado a pesar de las medidas de dispensa que emitió el presidente Barack Obama en agosto pasado.

Este lunes el grupo de jóvenes inmigrantes, la mayoría de ellos estudiantes, organizó una protesta frente a las oficinas del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en el centro de Chicago, así como una vigilia nocturna en una iglesia cercana para pedir por Yanelli Hernández.

La joven indocumentada de 22 años está programada para ser deportada mañana martes, después de permanecer en una prisión del estado de Ohio durante seis meses. Hernández trabaja desde los 15 años y sufre de depresión severa, por lo que trató de suicidarse en octubre de 2009.

Su detención ocurrió en la primavera pasada, cuando fue arrestada por conducir bajo la influencia del alcohol y acusada de portar una licencia falsa. Se le fijó una pena de nueve meses de prisión, pero durante su encierro intentó nuevamente suicidarse, y el 25 de enero un juez determinó su deportación.

"Este es un ejemplo de la deportación de jóvenes indocumentados que sigue teniendo lugar a pesar de la afirmación del gobierno de que habría "discreción del fiscal" para los inmigrantes que viajaron a los Estados Unidos cuando eran niños", comentó Rigo Padilla, integrante de la Liga.

La Liga de la Justicia, en coordinación con otros movimientos juveniles que se han organizado en varios estados del país, solicitarán con sus acciones la liberación de Yanelli y que se cierre su caso de deportación, "ya que no significa una amenaza para la seguridad pública. Lo que necesita es apoyo en salud mental", agregó.

Padilla recordó que en noviembre pasado el joven Joaquín Luna, un estudiante indocumentado de Texas, se quitó la vida debido a su estado migratorio.

"Varios miembros de nuestras organizaciones de jóvenes y comunidades comparten experiencias similares de depresión y suicidio directamente relacionadas con el tratamiento de ilegal que reciben, incluyendo la deportación y la criminalización".

Además de la protesta en Chicago y la vigilia en más de 15 ciudades por Yanelli Hernández, las organizaciones juveniles están promoviendo una "petición nacional" de liberación de la joven a través de las redes sociales, la cual cuenta con más de cuatro mil seguidores.

"Deportar a alguien que no posee un sistema de apoyo aumenta el riesgo de suicidio. No sólo significa dejar sola a Nayelli en un momento de crisis, es expulsarla a un país donde no ha estado desde niña, por lo que no existen lazos con la comunidad", expresó Jacqueline Luna, trabajadora social en una organización de apoyo a inmigrantes.

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