El exdirector de la administración pública de Hong Kong, Rafael Hui Si-yan, podría pasar el resto de su vida en prisión tras ser declarado culpable de una serie de delitos relacionados con actos de corrupción.

Una corte de Hong Kong encontró culpable a Hui de recibir millones de dólares en sobornos de dos poderosos empresarios inmobiliarios, los multimillonarios Thomas y Raymond Kwok, que han construido algunos de los edificios comerciales más reconocibles de la ciudad.

El juicio duró más de un año y se vio envuelto por la polémica por las presuntas complicidades entre el sector privado y la política hongkonesa.

El exdirector de la administración pública de Hong Kong también fue acusado de ocho cargos, que incluyen pagos y préstamos sin garantía por cuatro millones de dólares.

La Comisión Independiente contra la Corrupción en 2012 ordenó el arresto de los hermanos Kwok, propietarios de la empresa inmobiliaria Sun Hung Kai Properties y de Rafael Hui, quien tenía el segundo cargo ejecutivo más alto de la región administrativa especial de China.

Hui fue nombrado secretario en jefe por el ex jefe ejecutivo Donald Tsang, que previamente había sido investigado por la Comisión Independiente de Hong Kong contra la Corrupción.

La fortuna de los hermanos Kwok, quienes fueron declarados no culpables en la mayoría de los cargos en su contra, está valuada en 32,000 millones de dólares, el equivalente al 14% de toda la economía de Hong Kong.

Los hermanos Kwok, el exsecretario en jefe de Hong Kong Rafael Hui Si-yan y otros dos hombres fueron acusados de cargos de conspiración y mala conducta que implican más de 35 millones de dólares.

En total, Hui fue declarado culpable de cinco cargos de soborno y mala conducta y el tribunal aún tiene que fijar una fecha para dar a conocer la condena contra el ex funcionario.

erp