Chile.-Al calor de estufas y bebiendo mate, los evacuados de localidades chilenas aledañas al volcán Puyehue, que entró en erupción el sábado, enfrentan ahora a las lluvias que amenazan con causar avalanchas mientras las autoridades aumentaron el radio de evacuación.

Las lluvias comenzaron a caer en horas de la tarde, cuando también se produjo un nuevo cambio en la dirección de los vientos que lleva la ceniza hacia el lado argentino.

"Al llover se genera la posibilidad razonablemente alta de generación de lahares (flujo de barro) fríos o avalanchas", explicó el intendente (gobernador) de la región Los Ríos, Juan Andrés Varas.

Por ello se restringió el acceso a zonas que estarían en peligro de avalancha como el valle del río Gol-Gol, al sur del volcán Puyehue (sur de Chile).

"No tenemos idea cuándo nos van a dejar volver", dijo a la AFP Ana Márquez, quién llegó el sábado a un albergue instalado en la biblioteca municipal en la pequeña localidad de Entre Lagos, a orillas del lago Puyehue.

Márquez pasa parte del tiempo compartiendo con otras mujeres frente a una estufa mientras bebe mate (infusión).

Ana vive en Ticahue, ubicada al norte de Entre Lagos, y recuerda el momento en que el volcán entró en erupción: "Vi como explotaba, se ponía todo negro y rojo, y me puse muy nerviosa", explica.

En la mañana de este lunes, Ana y los cerca de 40 refugiados en este lugar despertaron por un fuerte temblor ocasionado por el rugir del volcán Puyehue, que había permanecido dormido por casi medio siglo.

En la noche, un espectáculo de relámpagos emanados de la inmensa nube de cenizas iluminó intermitentemente la oscuridad del sur chileno, mientras se incrementaba el ruido de las explosiones.

La incertidumbre cunde entre los cerca de 4.000 evacuados, al tiempo que las autoridades ampliaron el radio de evacuación a las zonas altas.

La medida se adoptó ante la posibilidad de que el material expulsado por el cráter llegue a los ríos, provocando aluviones, según el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, en la zona de emergencia.

"Se resolvió continuar con la evacuación en el sector de Lago Ranco, ante la posibilidad de que el material expulsado por el complejo llegue a las aguas de los ríos", dijo Ubilla.

En el albergue de Entre Lagos, los refugiados colaboran en labores de limpieza, mientras en la mañana algunos suben hasta su hogares a ver a sus animales.

"Subieron a alimentar los animales y regresarán al mediodía para almorzar en el albergue", cuenta Jeanette Pérez, a cargo del lugar.

Los niños, en tanto, esperaban ser recogidos para asistir a clases en una dependencia especial donde se reunirá a todos los escolares.

Las autoridades han descartado la presencia de lava e informaron de un descenso de la columna de humo y gases emanados del Puyehue, de diez a siete km durante la tarde del lunes, mientras que la actividad sísmica se ha mantenido estable.

"No se detecta presencia de lava, sino de flujos piroclásticos, lo que corresponde sólo a sedimento, agua, barro y hojas que se encuentran en las laderas", dijo el subsecretario del Interior.

Del lado argentino, había cesado en las últimas horas la caída de cenizas en las turísticas localidades de Bariloche y Villa La Angostura, donde las clases y las actividades de los servicios públicos se mantenían suspendidas.

No obstante, se mantenía el estado de emergencia en Bariloche, el cierre del aeropuerto local y del paso internacional carretero Samoré, que une a Argentina y Chile.

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