Bruselas.- La Comisión Europea pidió el miércoles reducir la influencia que Estados Unidos tiene sobre la organización de Internet, en una muestra de tensión tras las prácticas de espionaje que sacó a la luz el ex analista estadounidense Edward Snowden.

La Comisión Europea no llegó a pedir un mayor control gubernamental, como han exigido algunos países como China y Rusia.

En su lugar solicitó transparencia y menos influencia de Estados Unidos sobre las instituciones que controlan los mecanismos de la red, como asignar las direcciones web que permiten a las computadoras localizarse mutuamente online.

En la actualidad, ICANN, una organización con sede en California que opera bajo contrato con el Gobierno de Estados Unidos, supervisa la introducción de las nuevas direcciones de Internet.

En los próximos años se sumarán cientos de las llamadas direcciones de dominio de alto nivel como .london o .sex, ofreciendo a los recién llegados más opciones de localización online a medida que crece el uso de la web.

"Europa debe contribuir a impulsar una forma creíble de gobernanza global en Internet", dijo Neelie Kroes, comisaria de Telecomunicaciones. "Europa debe jugar un papel fuerte en la definición del futuro de la red", sostuvo.

Kroes respaldó la aproximación a varias bandas a la gobernanza, apoyada por Estados Unidos y la industria, bajo la cual organizaciones no gubernamentales, países, universidades y el sector privado deben colaborar al funcionamiento de la red.

El éxito de Kroes en propiciar una amplia voz en este tema dependerá del grado en que los 28 países que forman la UE respalden su idea.

La resolución europea se pondrá a prueba en una serie de conferencias importantes este año, entre ellas una en abril en Brasil, que ha surgido como un importante crítico de la vigilancia internacional llevada a cabo por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de Estados Unidos.

A finales del año pasado, la Unión Europea se retractó de las amenazas para suspender acuerdos que garanticen a Estados Unidos el acceso a los datos europeos, rechazando las peticiones para una postura más dura sobre el supuesto espionaje de Washington.

apr