Los gobiernos de la Unión Europea aprobaron formalmente un embargo sobre el petróleo iraní a partir del 1 de julio, rechazando las demandas de Grecia de posibles exenciones para aliviar sus problemas económicos.

Europa y Estados Unidos están usando la prohibición para elevar la presión sobre la república islámica y forzarla a limitar su programa nuclear, que sospechan busca desarrollar armas. Teherán afirma que sus actividades persiguen la producción de electricidad y otros objetivos pacíficos.

Grecia ha presionado por una demora en la implementación del embargo -originalmente propuesto en enero-, debido a que depende fuertemente del crudo iraní para satisfacer sus necesidades de energía. Teherán ha ofrecido términos preferenciales de créditos para la endeudada nación.

Sin embargo, en una reunión en Luxemburgo, los ministros de Relaciones Exteriores de la UE dijeron que aplicarán el embargo tal como estaba previsto, aunque prometieron revisar su implementación en el futuro para garantizar que los gobiernos europeos tengan un acceso suficiente al crudo.

No hay un cambio en los términos de cómo vamos a actuar el 1 de julio", indicó la jefa de política exterior de la UE, Catherine Ashton, al margen de la reunión. "Las sanciones que han sido acordadas serán implementadas", añadió.

Los gobiernos occidentales esperan que las sanciones obliguen a Irán a contener su actividad nuclear y en particular a dejar de enriquecer uranio a un nivel fisil cercano al necesario para producir material de bombas nucleares.

Los esfuerzos diplomáticos por resolver la disputa de una década fracasaron en una ronda de negociaciones entre Irán y las seis potencias mundiales en Moscú este mes e Israel ha renovado sus amenazas de atacar si Teherán no limita su trabajo nuclear.

La presión internacional ya dañó a su economía. La Agencia Internacional de Energía dice que sus exportaciones de crudo han caído cerca de un 40% este año.

Europa era un importante cliente para Irán, pero dejó de firmar nuevos contratos de crudo iraní desde que los Gobiernos del bloque acordaron las sanciones. Los datos disponibles muestran que las entregas casi se suspendieron en mayo y junio.

Grecia ha presionado a otros Gobiernos de la UE para que le permitan seguir comprando crudo después del 1 de julio bajo los acuerdos firmados previamente o para recibir garantías de créditos que lo ayuden a comprar petróleo en otro lado. Estas demandas han sido rechazadas, de acuerdo a diplomáticos.

RDS