Hong Kong. Decenas de manifestantes prodemocracia sitiados por la policía en una universidad de Hong Kong lograron escapar el lunes por la noche, tras una nueva amenaza de intervención de China para resolver la crisis política en el territorio autónomo.

Atrincherados en la Universidad Politécnica de Hong Kong, los manifestantes bajaron con una cuerda desde un puente, y luego fueron rescatados en una carretera por motociclistas. Por ahora se desconoce cuántos quedaban en el campus.

La huida espectacular se produjo cuando la policía amenazó con usar “balas reales” si los manifestantes radicales, que lanzaban ladrillos y cócteles molotov, recurrían a “armas letales” para enfrentar a las fuerzas del orden.

Antes, los manifestantes habían incendiado la entrada del campus para impedir una intervención de la policía.

La crisis entró esta semana en una nueva fase, más radical, con la adopción por los manifestantes de la estrategia de eclosión general (blossom everywhere), que consiste en multiplicar los bloqueos y los actos de vandalismo, y poner a prueba las capacidades de la policía.

Sin los brazos cruzados

El sábado, por primera vez desde el inicio de las manifestaciones en junio, soldados del Ejército Popular de Liberación salieron de los cuarteles para despejar las barricadas de las calles.

“Restablecer el orden” en Hong Kong “es la tarea más urgente”, afirmó este lunes en Bangkok un portavoz del ministerio chino de Defensa, al referirse a la primera movilización de soldados chinos en las calles de la excolonia británica.

La declaración tuvo lugar después del que el ministro chino de Defensa, Wei Fenghe, se entrevistara con el secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper.