Nueva York. Decenas de estudiantes viajaron a Nueva York para pedir a legisladores que aprueben una ley que garantizaría becas y asistencia económica para jóvenes sin papeles que quieren ir a la universidad.

Estudiantes de condados de la ciudad de Nueva York como Brooklyn y Queens se reunieron con senadores y asambleístas estatales en la ciudad de Albany para pedirles que aprueben el New York Dream Act.

"Nos daría más oportunidades. Sería más fácil ir a la universidad", dijo Antonio Alarcón, un mexicano de 17 años sin papeles que está cursando su último año de secundaria en una escuela de Queens. "Los senadores con los que hemos hablado están de acuerdo. Sus abuelos también eran inmigrantes. Se identifican con nosotros".

En la actualidad, estudiantes que nacieron en el extranjero y fueron llevados por sus padres de forma ilegal a Estados Unidos no pueden beneficiarse de ayudas económicas estatales o federales para poder realizar cursos universitarios. Alarcón nació en Veracruz y fue llevado a Estados Unidos por sus padres a los 10 años.

Los estudiantes viajaron en autobuses facilitados por la organización sin ánimo de lucro Se Hace Camino Nueva York.

Por otro lado, una organización de jóvenes llamada el Consejo de Liderazgo Juvenil del estado de Nueva York ("New York State Youth Leadership Council", en inglés) inició el pasado lunes una campaña para impulsar la aprobación del Dream Act en el estado. Los jóvenes se dedicarán durante una semana a llamar a legisladores, participar en manifestaciones y escribir en portales de internet para hacerse oír.

"La sesión en el Congreso estatal acaba en junio así que tenemos cuatro meses para que pase algo en Albany", dijo Daniela Alulema, una ecuatoriana de 24 años sin papeles. La joven pudo terminar sus estudios universitarios gracias a la ayuda financiera de sus padres y a algunas becas privadas.

El senador estatal Bill Perkins y el asambleísta dominicano Guillermo Linares propusieron el Dream Act para Nueva York con el objetivo de eliminar requisitos de exigencia de estatus migratorio a jóvenes que necesitan la ayuda del Programa de Asistencia Educacional del estado de Nueva York (TAP, por sus siglas en inglés).

De los 4,550 estudiantes sin autorización para residir en Estados Unidos que se gradúan de la secundaria cada año en el estado, sólo del 5 al 10% prosigue sus estudios en la universidad. El resto no puede continuar porque no tiene ayuda financiera, según datos del Consejo de Liderazgo Juvenil.

El Dream Act a nivel federal permitiría un camino a la naturalización de los hijos de inmigrantes que viven en Estados Unidos sin papeles si éstos terminan sus estudios universitarios o sirven en las fuerzas armadas. La propuesta fue aprobada por la Cámara de Representantes pero no acumuló los votos suficientes para ser votada en el Senado en el 2010. Los opositores al Dream Act federal critican el proyecto porque lo consideran una amnistía para inmigrantes que violaron las leyes al entrar de forma ilegal en el país.

Linares ha insistido en que permitir que estudiantes sin papeles accedan a la universidad impulsará la economía del estado y les abrirá las puertas a un mundo de posibilidades.

En noviembre la Junta de Regentes del estado aprobó un plan apoyando el Dream Act para Nueva York y pidiendo a la legislatura que considere la propuesta.